La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos generará importantes cambios geo-económicos y geo-políticos ante los cuales los empresarios mexicanos deberán estar preparados.
Los escenarios al momento son impredecibles porque dependerán de la correlación de fuerzas de empresas, políticos norteamericanos y gobiernos extranjeros, por ello las empresas deben estar preparadas para manejar un escenario de incertidumbre y volatilidad en tipo de cambio y tasas de interés, tanto internas como internacionales, y deben enfocarse en fortalecer sus ventajas adaptativas, competitivas y comparativas, invirtiendo en la capacitación de una mano de obra y de procesos productivos flexibles, capaces de enfrentar cambios tanto en la demanda de productos, como en la oferta de materias primas, y cambios rápidos en sus precios.
Es importante realizar una correcta planeación financiera, administrativa y de recursos humanos, haciendo de éste último departamento un partícipe activo en el diseño de las estrategias de corto, mediano y largo plazo que permitan generar un trabajador multifuncional y adaptable.
También llegó la hora de diversificar las exportaciones, fortalecer el servicio al cliente y la calidad de los productos, así como aprovechar la existencia de diversos acuerdos y tratados comerciales con otros países. Las empresas deben reconocer aquellos países que están creciendo por encima del promedio mundial y que adicionalmente presentan identidad cultural, baja inflación, estabilidad en sus monedas y tasas de interés.
En América del Sur pueden encontrar clientes interesantes en los siguientes países, que además de mostrar tasas crecimiento económico por encima del promedio mundial, baja inflación y estabilidad en su tipo de cambio desde 2010, tienen mayor identidad cultural. Entre ellos se destacan: Bolivia con un crecimiento promedio anual de 5.1 %, e inflación promedio de 5.24%; Costa Rica cuyas cifras son 3.9% y 3.6% respectivamente y Perú con 5.17% en crecimiento y 3.2% de inflación, en Centro América se destacan Costa Rica y Panamá.
Hay que considerar que el mayor volumen del comercio internacional se realiza a través del océano pacífico, donde existe el mayor crecimiento económico a nivel mundial, destacando Myanmar (antigua Birmania), Camboya, Filipinas, Corea del Sur, Singapur, China y Japón. Este último, y a pesar del largo proceso des-inflacionario por el que ha pasado en los últimos 10 años, es una economía con un fuerte mercado interno y muy dinámico.
En función de la Evaluación de Desarrollo Económico Sostenible (SEDA) del Boston Consulting Group, Noruega, Finlandia, Austria, Dinamarca, Bélgica, Suiza, Suecia y Luxemburgo son mercados que tienen un crecimiento sólido, con alto poder adquisitivo y enfocados en el bienestar social.
El Banco de Comercio Exterior en México se especializa en detectar oportunidades de comercio para productos mexicanos, por ello es importante consultar sus informes para detectar las raíces de un buen negocio, ya que tiene estudios específicos por países y ofrece una cantidad importante de apoyos económicos, para comercialización, logística y ferias internacionales, programas de factoraje internacional de exportación e importación, financiamiento para proyectos sustentables, seguros de crédito y financia a exportadores directos, indirectos y empresas generadoras de divisas.
Lo importante es perder el miedo, evitar la inmovilización y la improvisación, y adelantarse a los hechos para estar preparados. Hay que negociar, mediante las cámaras empresariales, de comercio e industriales etc., los apoyos, convenios y recursos, así como los temas a renegociar frente a la apertura inminente del Tratado de Libre Comercio de América del Norte; fortalecer la negociación colectiva con otros empresarios del mismo sector, generar sinergias en conjunto y reconocerse como coompetidores (cooperación en la competencia). La unión hace la fuerza y hoy es el momento de estar unidos, trabajar en equipo y hacia la misma dirección para sortear los retos que el 2017 ya está planteando.
DIEZ RAZONES PARA ENTENDER QUE LA LIBERALIZACIÓN DE LA GASOLINA ES PRECIPITADA
La desregulación y liberalización de mercados es un proceso que trata de mejorar la competitividad y eficiencia y cuyo resultado final son menores precios para el consumidor y mejor calidad en el producto, sin embargo para liberar un mercado es necesario que existan ciertas condiciones de oferta, demanda, costos y medios de transporte, que en el caso de la gasolina y el gas no se cumplen.
La importante caída en la producción de gasolinas y el dinámico crecimiento de su demanda ha orillado al gobierno a tomar ésta precipitada decisión en el peor momento, bajo un marco de incertidumbre económica y financiera, y cuando la población se encuentra sumamente sensible por el incremento en la desigualdad social, la precarización del empleo, la inestabilidad del tipo de cambio y los riesgos de las políticas a instrumentar por Donald Trump.
La reforma energética contemplaba liberar la importación de gasolinas en 2017 y liberar los precios en 2018, en una lógica secuencia para evitar el desabasto, sin embargo se anticipó la liberalización de las importaciones (2016) y la de los precios (2017), sin haber cumplido el paso preliminar: garantizar el abasto y la existencia de competidores en un número suficiente.
En un libre mercado la equidad en el poder de negociación entre productores y consumidores es clave para evitar los abusos, ello supone información 100% disponible para la mejor toma de decisiones, un abasto suficiente de productos y un número grande de competidores. Sin embargo en México ello no se cumple por las siguientes razones:
1. México hoy tiene un menor número de gasolineras por habitante que es de una por cada 10 mil 560, mientras en EUA es de 1 por cada 2 mil 677 y en el medio rural ello empeora.
2. Los comercializadores extranjeros comenzarán a operar hasta 2018, al igual que la construcción de nuevos poliductos para su transporte por empresas nacionales y extranjeras como: MonterraEnergy, Invex, Dos Aguilas Howard Energy Partners, Sierra Oil Gas etc., lo que supone un desajuste ya previsto entre oferta y demanda.
3. Hoy la demanda es mayor que la oferta debido a que la producción del crudo en México ha venido disminuyendo consistentemente al pasar de 3.3 millones de barriles diarios en 2006 a 2.2 millones en 2016.
4. México no es un país autosuficiente en gasolinas, y cada vez lo es menos. Entre el 47 y el 52 % de las mismas son importadas según la demanda, y en el último año la importación aumentó 13.4%. En 2006 el consumo de gasolina y diésel importado era de 245 mil barriles diariamente (23% del total consumido en el país), en 2016 importamos 609 mil (51,6%), mientras que la producción nacional fue de 809 mil (77%) y ahora es de 570 mil (48.4%)
5. Debido a que más del 50% es gasolina importada el precio del dólar será determinante en su precio de mercado, y en éste 2017 el tipo de cambio será sumamente volátil, ¡tanto como el año pasado!, resultado de la incertidumbre existente en los mercados financieros internacionales, los efectos de las políticas de Donald Trump y las decisiones de la Reserva Federal de elevar las tasas de interés; ello sin contar con la inestabilidad en el Euro producto del Brexit y la tendencia a políticas nacionalistas, anti-inmigrantes y separatistas en la zona del Euro, especialmente en Francia e Italia. A lo anterior hay que adicionar los acuerdos entre los países productores del petróleo para restringir la oferta y permitir la subida del precio internacional del mismo.
6. La infraestructura para la transportación y distribución del energético es insuficiente, tenemos una escasa infraestructura en tuberías, pipas y ferrocarriles para una distribución eficiente, lo que encarecerá aún más los energéticos sin contar las enormes pérdidas asociadas a la ordeña clandestina de los oleoductos, principal medio de transporte terrestre del energético y que en México se estiman en 40 mil millones de pesos por robo de gasolina.
7. En México no se han construido refinerías desde hace más de 30 años y las existentes son obsoletas y se están desmantelando y para que hubiera una real competencia se requiere de mayores inversiones en seguridad, logística, transporte y refinación.
8. Pemex es quién posee la infraestructura de transporte y almacenamiento y será quien en el mediano plazo los rente y nada garantiza que la corrupción (compadrazgos, capital político, mordidas etc.) no impida un uso eficiente del mismo.
9. La incrementada dependencia de proveedores extranjeros y su escasa presencia en el mercado interno limita la competencia y los proveedores internos se encuentran organizados para generar economías de escala, mejorar su margen de operación y evidentemente establecer un mayor control del mercado, lo que se asocia con el criticado proceso de “búsqueda de rentas”. Estos grupos gasolineros pueden establecer estrategias específicas de captura de mercados que impida incrementar la competencia. Así tenemos diversas organizaciones como AMEGAS (Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros), Grupo Hidrosina, y Grupo Gasolinero G500. Éste último tiene 1,800 estaciones de servicio de un total de 12 mil, es decir casi el 10% del total. Tan solo en el Norte del país, existen ya proveedores con un fuerte poder de mercado como OXXO gas (más de 300 gasolineras) y Petro-7 de 7 Eleven con 216 estaciones de servicio.
10. La fluctuación de los precios de la gasolina generará expectativas negativas sobre los costos de producción, lo que podrá tener efectos de segundo orden en la inflación, esto significa un impacto continuo sobre la misma a mediano y largo plazo y no de un solo golpe.
En pocas palabras, no están las condiciones dadas para que la liberalización de la importación y el precio de las gasolinas garanticen el mejor precio para el consumidor.
La importante caída en la producción de gasolinas y el dinámico crecimiento de su demanda ha orillado al gobierno a tomar ésta precipitada decisión en el peor momento, bajo un marco de incertidumbre económica y financiera, y cuando la población se encuentra sumamente sensible por el incremento en la desigualdad social, la precarización del empleo, la inestabilidad del tipo de cambio y los riesgos de las políticas a instrumentar por Donald Trump.
La reforma energética contemplaba liberar la importación de gasolinas en 2017 y liberar los precios en 2018, en una lógica secuencia para evitar el desabasto, sin embargo se anticipó la liberalización de las importaciones (2016) y la de los precios (2017), sin haber cumplido el paso preliminar: garantizar el abasto y la existencia de competidores en un número suficiente.
En un libre mercado la equidad en el poder de negociación entre productores y consumidores es clave para evitar los abusos, ello supone información 100% disponible para la mejor toma de decisiones, un abasto suficiente de productos y un número grande de competidores. Sin embargo en México ello no se cumple por las siguientes razones:
1. México hoy tiene un menor número de gasolineras por habitante que es de una por cada 10 mil 560, mientras en EUA es de 1 por cada 2 mil 677 y en el medio rural ello empeora.
2. Los comercializadores extranjeros comenzarán a operar hasta 2018, al igual que la construcción de nuevos poliductos para su transporte por empresas nacionales y extranjeras como: MonterraEnergy, Invex, Dos Aguilas Howard Energy Partners, Sierra Oil Gas etc., lo que supone un desajuste ya previsto entre oferta y demanda.
3. Hoy la demanda es mayor que la oferta debido a que la producción del crudo en México ha venido disminuyendo consistentemente al pasar de 3.3 millones de barriles diarios en 2006 a 2.2 millones en 2016.
4. México no es un país autosuficiente en gasolinas, y cada vez lo es menos. Entre el 47 y el 52 % de las mismas son importadas según la demanda, y en el último año la importación aumentó 13.4%. En 2006 el consumo de gasolina y diésel importado era de 245 mil barriles diariamente (23% del total consumido en el país), en 2016 importamos 609 mil (51,6%), mientras que la producción nacional fue de 809 mil (77%) y ahora es de 570 mil (48.4%)
5. Debido a que más del 50% es gasolina importada el precio del dólar será determinante en su precio de mercado, y en éste 2017 el tipo de cambio será sumamente volátil, ¡tanto como el año pasado!, resultado de la incertidumbre existente en los mercados financieros internacionales, los efectos de las políticas de Donald Trump y las decisiones de la Reserva Federal de elevar las tasas de interés; ello sin contar con la inestabilidad en el Euro producto del Brexit y la tendencia a políticas nacionalistas, anti-inmigrantes y separatistas en la zona del Euro, especialmente en Francia e Italia. A lo anterior hay que adicionar los acuerdos entre los países productores del petróleo para restringir la oferta y permitir la subida del precio internacional del mismo.
6. La infraestructura para la transportación y distribución del energético es insuficiente, tenemos una escasa infraestructura en tuberías, pipas y ferrocarriles para una distribución eficiente, lo que encarecerá aún más los energéticos sin contar las enormes pérdidas asociadas a la ordeña clandestina de los oleoductos, principal medio de transporte terrestre del energético y que en México se estiman en 40 mil millones de pesos por robo de gasolina.
7. En México no se han construido refinerías desde hace más de 30 años y las existentes son obsoletas y se están desmantelando y para que hubiera una real competencia se requiere de mayores inversiones en seguridad, logística, transporte y refinación.
8. Pemex es quién posee la infraestructura de transporte y almacenamiento y será quien en el mediano plazo los rente y nada garantiza que la corrupción (compadrazgos, capital político, mordidas etc.) no impida un uso eficiente del mismo.
9. La incrementada dependencia de proveedores extranjeros y su escasa presencia en el mercado interno limita la competencia y los proveedores internos se encuentran organizados para generar economías de escala, mejorar su margen de operación y evidentemente establecer un mayor control del mercado, lo que se asocia con el criticado proceso de “búsqueda de rentas”. Estos grupos gasolineros pueden establecer estrategias específicas de captura de mercados que impida incrementar la competencia. Así tenemos diversas organizaciones como AMEGAS (Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros), Grupo Hidrosina, y Grupo Gasolinero G500. Éste último tiene 1,800 estaciones de servicio de un total de 12 mil, es decir casi el 10% del total. Tan solo en el Norte del país, existen ya proveedores con un fuerte poder de mercado como OXXO gas (más de 300 gasolineras) y Petro-7 de 7 Eleven con 216 estaciones de servicio.
10. La fluctuación de los precios de la gasolina generará expectativas negativas sobre los costos de producción, lo que podrá tener efectos de segundo orden en la inflación, esto significa un impacto continuo sobre la misma a mediano y largo plazo y no de un solo golpe.
En pocas palabras, no están las condiciones dadas para que la liberalización de la importación y el precio de las gasolinas garanticen el mejor precio para el consumidor.
¿POR QUÉ GANÓ DONALD TRUMP?
El modelo neoliberal esta haciendo agua, a nivel mundial las tasas de crecimiento económico son históricamente bajas, 2.5% en 2015 contra 6.5% en 1976 (Banco Mundial) y los países desarrollados son los que menos crecen con una tasa de 2.1%, mientras que Estados Unidos solo creció un 2.6%, el problema es que para este 2016 y 2017 el crecimientó de dichos países será todavía menor 1.6% en 2016 y 1.8% en 2017 (FMI) en especial para Estados Unidos que se encuentra en un claro proceso de desaceleración económica que se acentuará los siguientes dos años con pérdidas de crecimiento estimadas en -0.6 en 2016 y -0.3 en 2017, y eso sin tener en consideración quién ganaría las elecciones.
Por su parte, la desigualdad económica y la concentración del ingreso y la riqueza se elevan de forma permanente, las salarios en términos nominales y reales se reducen y los mercados laborales se muestran precarios. La desigualdad salarial se incrementa dentro de las empresas y entre regiones económicas, así un administrador general puede quintuplicar e incluso ganar de diez a doscientas veces más que lo que gana el obrero del más bajo nivel.
Lo que esta siendo claro incluso para el Fondos Monetario Internacional (FMI), la OCDE y el World Economic Forum, es que algo anda mal, y que éste modelo neoliberal ha favorecido a los poderosos y es momento de empoderar a la población para revertir la situación pues a mayor desigualdad menor crecimiento económico y bienestar.
Lo que aún no quieren ver es que el libre mercado no lo es tanto cuando el poder económico y político se impone. Los ricos tienen la fuerza política y monetaria suficiente para cambiar las leyes a su favor y modificar las condiciones de competencia económica, y esa libre competencia permite reducir los costos y permitir que las ganancias se acumulen en favor de los accionistas y los directivos del más alto nivel. En pocas palabras el liberrímo mercado opera a favor de la concentración a través del mismo mecanismo que se ha considerado como el más eficaz para distribuir los recuros, la libre oferta y la libre demanda.
En el informe de OXFAM (2016): "Una economía para el 1%", se establece que 62 individuos en el mundo concentran la misma riqueza que 3 mil 600 millones de personas ¡la mitad más pobre en el mundo!; y mientras que para los primeros su riqueza creció un 45% del 2000 al 2015, para los segundos disminuyó un 38%, así el 50% del incremento en la riqueza a nivel mundial fue apropiado por el 1% de la población más rica, y de los ingresos generados a nivel mundial el 46% fue apropiado por el 10% más rico, y ésto mismo esta sucediendo en Estados Unidos, país en el que la desigualdad se ha elevado de forma persistentes desde los 80's.
Hoy los capitales y los especuladores imponen sus condiciones a los mercados internacionales, fluyendo de un lugar a otro para obtener la máxima ganancia, vendiendo y comprando acciones para garantizar su riqueza, pasando del oro a la plata, del cafe al petróleo etc., manipulando precios y tasas de interés para despues ubicarlos en paraísos fiscales que permian garantizar la mayor acumulación posible de capital y aportar lo menos posible al gasto público y por ende en su principal objetivo, la distribución de los ingresos y la riqueza.
Aunque la inflación se mantiene también en niveles históricamente bajos, el poder adquisitivo de la población no se incrementa precisamente porque los salarios se deterioran, las personas no sienten una mejoría en su bienestar social y necesitan escuchar las promesas que les garanticen una mejora económica, mejores empleos, mejores salarios y mejores servicios públicos, eso es precisamente lo que Donald Trump les prometió.
Los que votaron por el, son el sector menos culto de la población, pero el más necesitado del cambio, y también el sector más conservador, los blancos que quieren volver a los viejos tiempos: un Estados Unidos fuerte, con rápido crecimiento económico al que se le denominó el "Sueño Americano", aquel que hablaba de igualdad de oportunidades, en el que todos podían lograr sus objetivos, tener una vida cómoda y tránquila con sus necesidades satisfechas. A eso apostó Trump, y eso fue lo que lo llevó a la victoria, aunque sus propuestas económicas no sean coherentes, aunque ello implique mayor xenofobia y discriminación, las razones del voto no fueron éstas últimas, sino la primera "volver al sueño americano"
Por su parte, la desigualdad económica y la concentración del ingreso y la riqueza se elevan de forma permanente, las salarios en términos nominales y reales se reducen y los mercados laborales se muestran precarios. La desigualdad salarial se incrementa dentro de las empresas y entre regiones económicas, así un administrador general puede quintuplicar e incluso ganar de diez a doscientas veces más que lo que gana el obrero del más bajo nivel.
Lo que esta siendo claro incluso para el Fondos Monetario Internacional (FMI), la OCDE y el World Economic Forum, es que algo anda mal, y que éste modelo neoliberal ha favorecido a los poderosos y es momento de empoderar a la población para revertir la situación pues a mayor desigualdad menor crecimiento económico y bienestar.
Lo que aún no quieren ver es que el libre mercado no lo es tanto cuando el poder económico y político se impone. Los ricos tienen la fuerza política y monetaria suficiente para cambiar las leyes a su favor y modificar las condiciones de competencia económica, y esa libre competencia permite reducir los costos y permitir que las ganancias se acumulen en favor de los accionistas y los directivos del más alto nivel. En pocas palabras el liberrímo mercado opera a favor de la concentración a través del mismo mecanismo que se ha considerado como el más eficaz para distribuir los recuros, la libre oferta y la libre demanda.
En el informe de OXFAM (2016): "Una economía para el 1%", se establece que 62 individuos en el mundo concentran la misma riqueza que 3 mil 600 millones de personas ¡la mitad más pobre en el mundo!; y mientras que para los primeros su riqueza creció un 45% del 2000 al 2015, para los segundos disminuyó un 38%, así el 50% del incremento en la riqueza a nivel mundial fue apropiado por el 1% de la población más rica, y de los ingresos generados a nivel mundial el 46% fue apropiado por el 10% más rico, y ésto mismo esta sucediendo en Estados Unidos, país en el que la desigualdad se ha elevado de forma persistentes desde los 80's.
Hoy los capitales y los especuladores imponen sus condiciones a los mercados internacionales, fluyendo de un lugar a otro para obtener la máxima ganancia, vendiendo y comprando acciones para garantizar su riqueza, pasando del oro a la plata, del cafe al petróleo etc., manipulando precios y tasas de interés para despues ubicarlos en paraísos fiscales que permian garantizar la mayor acumulación posible de capital y aportar lo menos posible al gasto público y por ende en su principal objetivo, la distribución de los ingresos y la riqueza.
Aunque la inflación se mantiene también en niveles históricamente bajos, el poder adquisitivo de la población no se incrementa precisamente porque los salarios se deterioran, las personas no sienten una mejoría en su bienestar social y necesitan escuchar las promesas que les garanticen una mejora económica, mejores empleos, mejores salarios y mejores servicios públicos, eso es precisamente lo que Donald Trump les prometió.
Los que votaron por el, son el sector menos culto de la población, pero el más necesitado del cambio, y también el sector más conservador, los blancos que quieren volver a los viejos tiempos: un Estados Unidos fuerte, con rápido crecimiento económico al que se le denominó el "Sueño Americano", aquel que hablaba de igualdad de oportunidades, en el que todos podían lograr sus objetivos, tener una vida cómoda y tránquila con sus necesidades satisfechas. A eso apostó Trump, y eso fue lo que lo llevó a la victoria, aunque sus propuestas económicas no sean coherentes, aunque ello implique mayor xenofobia y discriminación, las razones del voto no fueron éstas últimas, sino la primera "volver al sueño americano"
¿CÓMO AFECTA LA DEPRECIACIÓN DEL PESO AL MEXICANO COMÚN?
En los últimos dos años, en el período que va del 1ero de enero de 2015 al 23 septiembre del 2016, la extrema volatilidad del dólar ha significado una depreciación (devaluación) de 34.55% del peso, cuando el precio pasó de $14.74 a $19.83 pesos por dólar, llegando incluso a sobrepasar los $20.00 pesos en algunos momentos.
Los efectos que ello provoca en nuestra economía son múltiples, pero los más importantes son los siguientes:
En primer lugar el efecto inflacionario. México es un país que importa, básicamente, materia prima, maquinaria y equipo para fabricar bienes, que constituyen el 90% del total de las importaciones, así cada vez que el peso se deprecia, los costos de producción se elevan, lo que genera lo que los economistas llamamos un traspaso inflacionario, es decir, los productores que importan dichos bienes tienen mayores costos de producción que van a trasladar al precio de venta, generando un fenómeno inflacionario.
Dicho traspaso se ha elevado en los últimos dos meses, y de acuerdo con las últimas cifras sobre inflación, el incremento en el precio de las mercancías ha sido de un 3.87% en el último mes, 3.73% para alimentos y bebidas no alcohólicas, 3.53% en prendas de vestir y 4.93% en salud. Otros estudios hablan de incrementos del 30% en cafeteras, 16% videojuegos 35% fármacos importados y 12% en medicamentos en general.
El segundo efecto impacta al crecimiento económico y la inversión, porque en una economía abierta y globalizada los empresarios no pueden elevar sus precios debido a la fuerte competencia, por lo que deben absorber dicha inflación reduciendo su margen de utilidad, ello hace menos rentable la actividad productiva y ralentiza la inversión, la generación de empleos y la producción, reduciendo la tasa de crecimiento económico del país.
El tercer efecto impacta a los salarios y las prestaciones laborales porque en muchas ocasiones los empresarios necesitan mantener el margen de utilidad, por lo que buscan disminuir otros costos, así negocian con proveedores y trabajadores, quienes se ven obligados a aceptar menores precios y/o salarios, lo que a su vez conlleva una reducción en prestaciones laborales, aguinaldo, vacaciones pagadas, reparto de utilidades etc.
En general los más afectados son los trabajadores ya que el empleador tiene más poder de negociación con ellos que con los bancos, proveedores y distribuidores. Los contratos dejan de ser permanentes y pasan a ser temporales, otros se contratan bajo la modalidad de prácticas profesionales, aceptan empleos sin prestaciones e incluso, muchos de ellos, sin pago alguno, sobre todo si se trata del negocio familiar. Otros más están por comisiones, a destajo o bajo un contrato temporal de capacitación y/o a prueba. Aquellos afortunados que se registran ante el Seguro Social se registran con salarios menores, el aguinaldo se reduce y las prestaciones se recortan.
El cuarto impacto depende de las decisiones que tome el banco central (Banco de México) para contener dicha depreciación, una de esas decisiones es elevar la tasa de interés de referencia (TIIE a un día), que son los intereses que cobra a los bancos comerciales cuando les otorga crédito, ello impacta a su vez a aquellos préstamos y créditos bancarios que basan su tasa en la TIIE, ello encarece los créditos y disminuye su monto, elevando en algunos casos el ahorro, pero reduciendo la inversión dado que el dinero se encarece.
Por otro lado el Banco de México puede decidir subastar sus reservas internacionales, pero cuando las mismas caen a niveles bajos eleva el riesgo país, la incertidumbre y la especulación.
Pero ¿cuáles son las causas de la depreciación del peso?, desafortunadamente son múltiples: aquellas determinadas en los mercados internacionales y por tanto externas, las que dependen de la debilidad de la economía mexicana a las que denominaré internas, y las que son producto de la especulación derivada de la incertidumbre financiera internacional y el riesgo.
Las más importantes son las externas, sobre las cuales el gobierno de México no posee ningún control, por ejemplo: el incremento en la fortaleza del dólar ante el debilitamiento del Euro debido a los problemas financieros de Grecia, España, Portugal, Italia e Irlanda; la debilidad del crecimiento en las economías más desarrolladas entre ellas: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, España y Japón; la desaceleración de China; los problemas económicos en Rusia, Brasil y Argentina; la relacionada con la indecisión de la Reserva Federal sobre el incremento en sus tasas de interés; la salida del Reino Unido de la Unión Económica Europea (Brexit); la caída de los precios internacionales de importantes materias primas, principalmente el petróleo; la inestabilidad política en medio oriente y los problemas migratorios; la salida de inversión extranjera de cartera (corto plazo) que busca seguridad y mayores rendimientos; y, últimamente, la incertidumbre sobre quién será el presidente en Estados Unidos.
Entre las razones internas están: el crecimiento acelerado de la deuda pública y la perspectiva negativa de las agencias calificadoras sobre la calidad de la misma; el incremento de la deuda externa de los corporativos y empresas privadas, cuyo efecto se incrementa con las consecutivas depreciaciones del peso; y la disminución en el dinamismo de las exportaciones mexicanas.
Entre las razones especulativas se destacan: la volatilidad de los mercados bursátiles y la hipersensibilidad de los inversionistas a las razones anteriores que, además de buscar rendimiento buscan seguridad; la volatilidad de los precios de los commodities (cobre, plata, acero, café, azúcar, arroz etc.) en los mercados de futuro; el temor mismo a una mayor depreciación que genera un efecto acumulativo al orillar a una mayor compra de dolares; el nerviosismo de los inversionistas que sobre-reaccionan al riesgo y a cualquier noticia política, económica y financiera que lo eleve y que los motiva a adquirir una mayor cantidad de dólares depreciando al peso y retroalimentando las expectativas de depreciación, generando con ello un fenómeno crecientemente ascendente en su precio. Así el precio del dólar hoy, depende del precio del día de ayer, y conforme mayor sea la diferencia entre el precio actual y el pasado, mayor la percepción de riesgo y por ende mayor compra de dólares, retroalimentando de forma creciente el proceso de depreciación.
¿Cómo protegernos de dichos efectos?
Debido a que las tasas de interés se elevan y las tarjetas de crédito presentan tasa de interés flexible, es importante utilizar menos dichas tarjetas, y en caso de tener una deuda importante liquidar dicha deuda porque la tendencia es que seguirán subiendo las tasas.
Nuestra lista de compra debe incluir bienes producidos nacionalmente, que no tengan insumos importados, pues sus precios se mantendrán más estables.
Y para protegernos del deterioro de las condiciones laborales, lo único que podemos hacer es convertirnos en trabajadores indispensables, aquellos que el empresario no puede sustituir y cuyas características esenciales es que son proactivos; resuelven problemas, no los crean; son responsables, prudentes y no conflictivos, y siempre están preocupados por capacitarse y mejorar su desempeño.
Los efectos que ello provoca en nuestra economía son múltiples, pero los más importantes son los siguientes:
En primer lugar el efecto inflacionario. México es un país que importa, básicamente, materia prima, maquinaria y equipo para fabricar bienes, que constituyen el 90% del total de las importaciones, así cada vez que el peso se deprecia, los costos de producción se elevan, lo que genera lo que los economistas llamamos un traspaso inflacionario, es decir, los productores que importan dichos bienes tienen mayores costos de producción que van a trasladar al precio de venta, generando un fenómeno inflacionario.
Dicho traspaso se ha elevado en los últimos dos meses, y de acuerdo con las últimas cifras sobre inflación, el incremento en el precio de las mercancías ha sido de un 3.87% en el último mes, 3.73% para alimentos y bebidas no alcohólicas, 3.53% en prendas de vestir y 4.93% en salud. Otros estudios hablan de incrementos del 30% en cafeteras, 16% videojuegos 35% fármacos importados y 12% en medicamentos en general.
El segundo efecto impacta al crecimiento económico y la inversión, porque en una economía abierta y globalizada los empresarios no pueden elevar sus precios debido a la fuerte competencia, por lo que deben absorber dicha inflación reduciendo su margen de utilidad, ello hace menos rentable la actividad productiva y ralentiza la inversión, la generación de empleos y la producción, reduciendo la tasa de crecimiento económico del país.
El tercer efecto impacta a los salarios y las prestaciones laborales porque en muchas ocasiones los empresarios necesitan mantener el margen de utilidad, por lo que buscan disminuir otros costos, así negocian con proveedores y trabajadores, quienes se ven obligados a aceptar menores precios y/o salarios, lo que a su vez conlleva una reducción en prestaciones laborales, aguinaldo, vacaciones pagadas, reparto de utilidades etc.
En general los más afectados son los trabajadores ya que el empleador tiene más poder de negociación con ellos que con los bancos, proveedores y distribuidores. Los contratos dejan de ser permanentes y pasan a ser temporales, otros se contratan bajo la modalidad de prácticas profesionales, aceptan empleos sin prestaciones e incluso, muchos de ellos, sin pago alguno, sobre todo si se trata del negocio familiar. Otros más están por comisiones, a destajo o bajo un contrato temporal de capacitación y/o a prueba. Aquellos afortunados que se registran ante el Seguro Social se registran con salarios menores, el aguinaldo se reduce y las prestaciones se recortan.
El cuarto impacto depende de las decisiones que tome el banco central (Banco de México) para contener dicha depreciación, una de esas decisiones es elevar la tasa de interés de referencia (TIIE a un día), que son los intereses que cobra a los bancos comerciales cuando les otorga crédito, ello impacta a su vez a aquellos préstamos y créditos bancarios que basan su tasa en la TIIE, ello encarece los créditos y disminuye su monto, elevando en algunos casos el ahorro, pero reduciendo la inversión dado que el dinero se encarece.
Por otro lado el Banco de México puede decidir subastar sus reservas internacionales, pero cuando las mismas caen a niveles bajos eleva el riesgo país, la incertidumbre y la especulación.
Pero ¿cuáles son las causas de la depreciación del peso?, desafortunadamente son múltiples: aquellas determinadas en los mercados internacionales y por tanto externas, las que dependen de la debilidad de la economía mexicana a las que denominaré internas, y las que son producto de la especulación derivada de la incertidumbre financiera internacional y el riesgo.
Las más importantes son las externas, sobre las cuales el gobierno de México no posee ningún control, por ejemplo: el incremento en la fortaleza del dólar ante el debilitamiento del Euro debido a los problemas financieros de Grecia, España, Portugal, Italia e Irlanda; la debilidad del crecimiento en las economías más desarrolladas entre ellas: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, España y Japón; la desaceleración de China; los problemas económicos en Rusia, Brasil y Argentina; la relacionada con la indecisión de la Reserva Federal sobre el incremento en sus tasas de interés; la salida del Reino Unido de la Unión Económica Europea (Brexit); la caída de los precios internacionales de importantes materias primas, principalmente el petróleo; la inestabilidad política en medio oriente y los problemas migratorios; la salida de inversión extranjera de cartera (corto plazo) que busca seguridad y mayores rendimientos; y, últimamente, la incertidumbre sobre quién será el presidente en Estados Unidos.
Entre las razones internas están: el crecimiento acelerado de la deuda pública y la perspectiva negativa de las agencias calificadoras sobre la calidad de la misma; el incremento de la deuda externa de los corporativos y empresas privadas, cuyo efecto se incrementa con las consecutivas depreciaciones del peso; y la disminución en el dinamismo de las exportaciones mexicanas.
Entre las razones especulativas se destacan: la volatilidad de los mercados bursátiles y la hipersensibilidad de los inversionistas a las razones anteriores que, además de buscar rendimiento buscan seguridad; la volatilidad de los precios de los commodities (cobre, plata, acero, café, azúcar, arroz etc.) en los mercados de futuro; el temor mismo a una mayor depreciación que genera un efecto acumulativo al orillar a una mayor compra de dolares; el nerviosismo de los inversionistas que sobre-reaccionan al riesgo y a cualquier noticia política, económica y financiera que lo eleve y que los motiva a adquirir una mayor cantidad de dólares depreciando al peso y retroalimentando las expectativas de depreciación, generando con ello un fenómeno crecientemente ascendente en su precio. Así el precio del dólar hoy, depende del precio del día de ayer, y conforme mayor sea la diferencia entre el precio actual y el pasado, mayor la percepción de riesgo y por ende mayor compra de dólares, retroalimentando de forma creciente el proceso de depreciación.
¿Cómo protegernos de dichos efectos?
Debido a que las tasas de interés se elevan y las tarjetas de crédito presentan tasa de interés flexible, es importante utilizar menos dichas tarjetas, y en caso de tener una deuda importante liquidar dicha deuda porque la tendencia es que seguirán subiendo las tasas.
Nuestra lista de compra debe incluir bienes producidos nacionalmente, que no tengan insumos importados, pues sus precios se mantendrán más estables.
Y para protegernos del deterioro de las condiciones laborales, lo único que podemos hacer es convertirnos en trabajadores indispensables, aquellos que el empresario no puede sustituir y cuyas características esenciales es que son proactivos; resuelven problemas, no los crean; son responsables, prudentes y no conflictivos, y siempre están preocupados por capacitarse y mejorar su desempeño.
DINERO, ESPECULACIÓN Y CRISIS
En un mundo donde se ha sobrevalorado el poder del dinero y se confunde el dinero con riqueza, las instituciones, los gobiernos y las familias buscan atesorarlo (guardarlo y acumularlo). Como mantenerlo en efectivo, o en una cuenta de ahorro no genera un buen rendimiento, tienden a proteger su poder adquisitivo invirtiéndolo en activos financieros: acciones, bonos de deuda, papel comercial, pagarés, opciones, metales preciosos, divisas, etc.
Dado que estos activos pueden tener variaciones elevadas en sus precios, las instituciones tienden a protegerse mediante “derivados financieros”, mismos que no tienen valor propio, sino que representan una cobertura ante el riesgo de una fuerte caída o precipitada subida en su precio (volatilidad), es decir operan como un seguro de vida, que en caso de muerte paga a la familia una indemnización. Así un derivado puede proteger de un incremento o disminución en las tasas de interés, de rápidas variaciones en el precio del dólar o en las acciones, o los bonos de deuda, del petróleo, del oro etc., e incluso de la emisión de contaminantes.
Ante la baja rentabilidad de los procesos productivos, que la incrementada competencia y la globalización ha generado, las grandes empresas y las instituciones financieras bancarias y no bancarias han encontrado vehículos de inversión que prometen grandes rendimientos por su dinero, la diversidad de éstos instrumentos es amplia, desde los más sencillos hasta los más complejos; en los mercados de dinero (con plazo menor a un año) en los que pueden comprar: letras de tesoro, papel comercial, pagarés municipales, aceptaciones bancarias, etc., y en los mercados de capital (con plazo mayor a un año: mediano y largo plazo) en los que pueden adquirir acciones, obligaciones, títulos de deuda de largo plazo, hipotecas etc. Construyendo de esta manera un mundo de papel que sobrepasa en múltiplos a la generación de riqueza, es decir a la producción de bienes y servicios para la satisfacción de necesidades.
Debido a que pueden comprar deuda, también adquieren instrumentos que los cubran contra la probabilidad de impago de dicha deuda (credit default swap).
El objetivo principal es hacer dinero con su dinero (especular) y ya que el mismo no es en sí mismo una mercancía con valor, como lo eran las monedas de oro y plata, está riqueza puede desvanecerse rápidamente si todos salen al mismo tiempo a vender sus activos financieros, por ello, los inversionistas son hipersensibles a cualquier noticia o evento que amenace la rentabilidad de sus inversiones y ello genera un fenómeno denominado sobre-reacción, solo que dicha reacción es asimétrica, si la noticia es buena, no genera un gran salto en el precio de sus activos, pero si la noticia es mala genera saltos grandes que se van retroalimentando hasta provocar crisis cambiarias, de deuda soberana, bancarias, financieras e incluso de producción.
En resumidas cuentas: la avaricia y la especulación, así como la enorme libertad en los flujos internacionales de capitales (liberalización de mercados financieros) y la creatividad financiera, es lo que está provocando esta inestabilidad financiera. Adicionalmente, la gran acumulación de activos financieros y deuda crea instituciones financieras tan grandes que se vuelven sistémicas y a pesar de sus malos manejos financieros terminan siendo rescatadas por los gobiernos, trasladando a la población el costo mediante un menor gasto público y mayores impuestos. En pocas palabras: privatizando ganancias y socializando pérdidas.
Lo peor de todo es que estas grandes instituciones financieras lo saben y siguen especulando sabiendo que serán rescatadas para garantizar sus ganancias. Actúan con alevosía y ventaja, se apropian de los recursos monetarios del pueblo y duermen tranquilamente sobre sus laureles.
Hoy el capital financiero se impone a las autoridades tanto fiscales como monetarias y cambiarias, mismas que operan a la defensiva tratando de rescatar las monedas nacionales, suavizar los efectos negativos de las crisis y enriqueciendo a los grandes especuladores.
Dado que estos activos pueden tener variaciones elevadas en sus precios, las instituciones tienden a protegerse mediante “derivados financieros”, mismos que no tienen valor propio, sino que representan una cobertura ante el riesgo de una fuerte caída o precipitada subida en su precio (volatilidad), es decir operan como un seguro de vida, que en caso de muerte paga a la familia una indemnización. Así un derivado puede proteger de un incremento o disminución en las tasas de interés, de rápidas variaciones en el precio del dólar o en las acciones, o los bonos de deuda, del petróleo, del oro etc., e incluso de la emisión de contaminantes.
Ante la baja rentabilidad de los procesos productivos, que la incrementada competencia y la globalización ha generado, las grandes empresas y las instituciones financieras bancarias y no bancarias han encontrado vehículos de inversión que prometen grandes rendimientos por su dinero, la diversidad de éstos instrumentos es amplia, desde los más sencillos hasta los más complejos; en los mercados de dinero (con plazo menor a un año) en los que pueden comprar: letras de tesoro, papel comercial, pagarés municipales, aceptaciones bancarias, etc., y en los mercados de capital (con plazo mayor a un año: mediano y largo plazo) en los que pueden adquirir acciones, obligaciones, títulos de deuda de largo plazo, hipotecas etc. Construyendo de esta manera un mundo de papel que sobrepasa en múltiplos a la generación de riqueza, es decir a la producción de bienes y servicios para la satisfacción de necesidades.
Debido a que pueden comprar deuda, también adquieren instrumentos que los cubran contra la probabilidad de impago de dicha deuda (credit default swap).
El objetivo principal es hacer dinero con su dinero (especular) y ya que el mismo no es en sí mismo una mercancía con valor, como lo eran las monedas de oro y plata, está riqueza puede desvanecerse rápidamente si todos salen al mismo tiempo a vender sus activos financieros, por ello, los inversionistas son hipersensibles a cualquier noticia o evento que amenace la rentabilidad de sus inversiones y ello genera un fenómeno denominado sobre-reacción, solo que dicha reacción es asimétrica, si la noticia es buena, no genera un gran salto en el precio de sus activos, pero si la noticia es mala genera saltos grandes que se van retroalimentando hasta provocar crisis cambiarias, de deuda soberana, bancarias, financieras e incluso de producción.
En resumidas cuentas: la avaricia y la especulación, así como la enorme libertad en los flujos internacionales de capitales (liberalización de mercados financieros) y la creatividad financiera, es lo que está provocando esta inestabilidad financiera. Adicionalmente, la gran acumulación de activos financieros y deuda crea instituciones financieras tan grandes que se vuelven sistémicas y a pesar de sus malos manejos financieros terminan siendo rescatadas por los gobiernos, trasladando a la población el costo mediante un menor gasto público y mayores impuestos. En pocas palabras: privatizando ganancias y socializando pérdidas.
Lo peor de todo es que estas grandes instituciones financieras lo saben y siguen especulando sabiendo que serán rescatadas para garantizar sus ganancias. Actúan con alevosía y ventaja, se apropian de los recursos monetarios del pueblo y duermen tranquilamente sobre sus laureles.
Hoy el capital financiero se impone a las autoridades tanto fiscales como monetarias y cambiarias, mismas que operan a la defensiva tratando de rescatar las monedas nacionales, suavizar los efectos negativos de las crisis y enriqueciendo a los grandes especuladores.
Del porque el peso ganó el debate Trump/Clinton
En los últimos días el peso mexicano se iba depreciado cuando aumentaba la popularidad de Trump, pero el día de ayer, durante el debate entre Donald Trump y Hillary Clinton, conforme Hillary se perfilaba como ganadora, el peso se fue apreciando hasta ser la moneda ganadora a nivel mundial, y para muchos, el peso fue el verdadero ganador del debate.
¿Cómo es esto posible?, la respuesta está en la forma de operar del mercado de monedas extranjeras (divisas) denominado mercado Forex.
Este un mercado opera las 24 hrs. del día a nivel global, no está centralizado, ni regulado, es ubicuo y presenta liquidez inmediata, pero también un riesgo elevado. El motivo principal de operación es comprar divisas baratas (moneda extranjera) para venderlas caras, es decir especular; así en segundos se pueden tener grandes pérdidas o ganancias, debido al volumen operado.
Las operaciones se realizan directamente entre compradores y vendedores a través de medios electrónicos, por teléfono o mediante órdenes de compra y venta programadas por computadora, es decir es un mercado over the counter (sobre el mostrador). En él participan desde amas de casa, con la plataforma y aplicación necesaria, hasta grandes bancos, tesorerías de empresas multinacionales, fondos de pensiones, aseguradoras, bancos centrales, cajas de ahorro y en general todo tipo de institución financiera, y las operaciones diarias rebasan los 4 billones de dólares.
El mercado Forex es tan grande, que comparado con él, el mercado de acciones en Nueva York es apenas el 1.9%
El peso, por su parte, ocupa el décimo lugar entre las divisas más negociada a nivel mundial, debido al volumen de nuestro comercio exterior, ya que por el volumen de nuestras exportaciones ocupamos el 14 lugar y también en función del volumen de las importaciones, ello sin considerar la inversión extranjera, el turismo y las remesas. De hecho el mayor volumen de operaciones peso/dólar se realiza fuera del país. Ello lo ha convertido en una moneda con mucha liquidez con la cual se puede especular fácilmente.
Los inversionistas internacionales saben que la propuesta económica de Trump no es consistente y por ello generaría graves problemas económicos a Estados Unidos,lo que genera temores e incertidumbre y buscan refugio en monedas más seguras, debilitando al peso.
México es el segundo socio comercial más importante de Estados Unidos y una re-negociación de los tratados comerciales y el incremento en los aranceles a la importación nos pondría en desventaja, generando una menor cantidad de exportaciones mexicanas hacia aquel país y un incremento de nuestro déficit comercial, lo que depreciaría aún más al peso generando de nuevo una búsqueda de un refugio seguro en otras monedas.
La propuesta de Hillary es más coherente, y aunque seguramente implicará la renegociación del tratado comercial, el riesgo y la incertidumbre es mucho menor, lo que favorece al peso como moneda de refugio, en especial para otros países de latinoamérica.
De esta forma, cuando Trump avanza, los temores y la incertidumbre aumentan y se apuesta en contra del peso, lo contrario sucede cuando Hillary avanza en las preferencias, de esta forma lo político influye en la paridad peso/dólar a través de la especulación, la incertidumbre y el temor.
¿Cómo es esto posible?, la respuesta está en la forma de operar del mercado de monedas extranjeras (divisas) denominado mercado Forex.
Este un mercado opera las 24 hrs. del día a nivel global, no está centralizado, ni regulado, es ubicuo y presenta liquidez inmediata, pero también un riesgo elevado. El motivo principal de operación es comprar divisas baratas (moneda extranjera) para venderlas caras, es decir especular; así en segundos se pueden tener grandes pérdidas o ganancias, debido al volumen operado.
Las operaciones se realizan directamente entre compradores y vendedores a través de medios electrónicos, por teléfono o mediante órdenes de compra y venta programadas por computadora, es decir es un mercado over the counter (sobre el mostrador). En él participan desde amas de casa, con la plataforma y aplicación necesaria, hasta grandes bancos, tesorerías de empresas multinacionales, fondos de pensiones, aseguradoras, bancos centrales, cajas de ahorro y en general todo tipo de institución financiera, y las operaciones diarias rebasan los 4 billones de dólares.
El mercado Forex es tan grande, que comparado con él, el mercado de acciones en Nueva York es apenas el 1.9%
El peso, por su parte, ocupa el décimo lugar entre las divisas más negociada a nivel mundial, debido al volumen de nuestro comercio exterior, ya que por el volumen de nuestras exportaciones ocupamos el 14 lugar y también en función del volumen de las importaciones, ello sin considerar la inversión extranjera, el turismo y las remesas. De hecho el mayor volumen de operaciones peso/dólar se realiza fuera del país. Ello lo ha convertido en una moneda con mucha liquidez con la cual se puede especular fácilmente.
Los inversionistas internacionales saben que la propuesta económica de Trump no es consistente y por ello generaría graves problemas económicos a Estados Unidos,lo que genera temores e incertidumbre y buscan refugio en monedas más seguras, debilitando al peso.
México es el segundo socio comercial más importante de Estados Unidos y una re-negociación de los tratados comerciales y el incremento en los aranceles a la importación nos pondría en desventaja, generando una menor cantidad de exportaciones mexicanas hacia aquel país y un incremento de nuestro déficit comercial, lo que depreciaría aún más al peso generando de nuevo una búsqueda de un refugio seguro en otras monedas.
La propuesta de Hillary es más coherente, y aunque seguramente implicará la renegociación del tratado comercial, el riesgo y la incertidumbre es mucho menor, lo que favorece al peso como moneda de refugio, en especial para otros países de latinoamérica.
De esta forma, cuando Trump avanza, los temores y la incertidumbre aumentan y se apuesta en contra del peso, lo contrario sucede cuando Hillary avanza en las preferencias, de esta forma lo político influye en la paridad peso/dólar a través de la especulación, la incertidumbre y el temor.
PAQUETE ECONÓMICO 2017: LA MISMA MEDICINA QUE NO DA RESULTADO
Hoy el objetivo básico en política económica es la estabilidad macroeconómica, ya no el crecimiento económico ni la generación de empleos.
Aquellos objetivos del Estado del Bienestar han quedado en el olvido. Hoy la prioridad es consolidar las finanzas públicas y mantener la responsabilidad fiscal, argumento principal del neoliberalismo económico que no es otra cosa que una corriente ideológica que no ha dado resultado y cuyo fracaso se ha constatado estadísticamente a nivel mundial, pero que ha sobrevivido por la fe ciega de aquellos que piensan que el libre mercado, la baja inflación y la estabilidad son condiciones necesarias y suficientes para crecer y que dicho crecimiento se traducirá en una reducción de la pobreza, una mejor distribución del ingreso y la riqueza y por ende mayor bienestar social.
El desarrollo humano, el equilibrio ecológico y el salario remunerador no es para ellos motivo de preocupación pues consideran que ello es un simple resultado de lo anterior.
El problema es que el gasto público siempre redistribuye los ingresos y la riqueza, tanto cuando se incrementa como cuando se reduce y cuando se reduce golpea más a quién menos tiene, y en México desde el 2015 hemos acumulado recortes al gasto público, lo que significa acumular efectos negativos para la economía, pues dicho gasto junto a la inversión privada son los motores que ejercen un efecto multiplicador y de arrastre sobre todos los sectores económicos.
El nuevo paquete económico tiene entre sus metas una reducción del gasto equivalente al 1.2% del Producto Interno Bruto (PIB) y así lograr un superávit primario equivalente al 0.1% del PIB, por ello veremos en 2017 un menor crecimiento económico, menor generación de empleo y una posposición de las necesidades de quien menos tiene.
Aquellos objetivos del Estado del Bienestar han quedado en el olvido. Hoy la prioridad es consolidar las finanzas públicas y mantener la responsabilidad fiscal, argumento principal del neoliberalismo económico que no es otra cosa que una corriente ideológica que no ha dado resultado y cuyo fracaso se ha constatado estadísticamente a nivel mundial, pero que ha sobrevivido por la fe ciega de aquellos que piensan que el libre mercado, la baja inflación y la estabilidad son condiciones necesarias y suficientes para crecer y que dicho crecimiento se traducirá en una reducción de la pobreza, una mejor distribución del ingreso y la riqueza y por ende mayor bienestar social.
El desarrollo humano, el equilibrio ecológico y el salario remunerador no es para ellos motivo de preocupación pues consideran que ello es un simple resultado de lo anterior.
El problema es que el gasto público siempre redistribuye los ingresos y la riqueza, tanto cuando se incrementa como cuando se reduce y cuando se reduce golpea más a quién menos tiene, y en México desde el 2015 hemos acumulado recortes al gasto público, lo que significa acumular efectos negativos para la economía, pues dicho gasto junto a la inversión privada son los motores que ejercen un efecto multiplicador y de arrastre sobre todos los sectores económicos.
El nuevo paquete económico tiene entre sus metas una reducción del gasto equivalente al 1.2% del Producto Interno Bruto (PIB) y así lograr un superávit primario equivalente al 0.1% del PIB, por ello veremos en 2017 un menor crecimiento económico, menor generación de empleo y una posposición de las necesidades de quien menos tiene.
AGONIZA UN MODELO DE DESARROLLO ECONÓMICO: EL NEOLIBERALISMO
El libérrimo mercado y la apertura comercial llevan a un incremento en la competencia internacional y nacional que debilita a las empresas a través de la erosión de sus utilidades. En México, por dar un ejemplo cercano, el 94% de las empresas son microempresas, sin posibilidades de obtener un crédito bancario y financiando su operación con tarjetas de créditos.
Las empresas medianas enfrentan, por su parte, un desgaste continuo por la inyección de recursos que requieren para lograr productos innovadores y competitivos. La disputa por mantenerse en el mercado y la lucha por obtener el favor de los consumidores, ha reducido el margen de sus utilidades y con ello, los incentivos para producir bienes y servicios, generar empleos y pagar mejores salarios y, a mayor competencia, menor posibilidad de ser rentables.
Todo ello ha generado un proceso de precarización del mercado laboral, mediante la disminución de los salarios nominales.
Volviendo al caso de México, en 2007 la remuneración media en la industria manufacturera en México era de 4.6 dólares por hora, en 2015 fueron 4.2 dólares de acuerdo con datos del INEGI, y los salarios mínimos reales perdieron el 83.6% de su poder adquisitivo de 1987 a 2015, de acuerdo al Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM. Al mismo tiempo se ha presentado la reducción de las prestaciones, la des-sindicalización, la disminución de los empleos permanentes y el incremento del empleo temporal, a destajo, de capacitación etc. Todo ello resultado del denominado proceso de "flexibilización laboral", cuyo objetivo prioritario era permitir a las empresas reducir los costos laborales, y ajustar la oferta laboral a las necesidades de un entorno de demanda cambiante, volátil y reducida, que les permitiera sobrevivir en una economía globalizada, utilizando los bajos salarios como elemento fundamental de su competitividad y, a la vez, como interesante atractivo para la inversión extranjera directa.
El debilitamiento de los mercados internos, producto a su vez de la precarización laboral y la concentración de los ingresos y la riqueza, ha generado un débil crecimiento económico que impide la reducción de la pobreza y el incremento en el bienestar social de la población no solo en México, sino también a nivel global.
El mundo, en general, se caracteriza por una atonía en su crecimiento económico, con baja generación de empleos y una creciente concentración del ingreso y la riqueza, lo que a su vez retroalimenta un sentimiento anti-globalización y nacionalista que eleva las barreras proteccionistas en el comercio internacional reduciendo su dinamismo, y que da fortaleza a un renovado populismo tanto de derecha como de izquierda, que amenaza con poner en los gobierno a peligrosos personajes políticos egocentristas y megalómanos que aprovechan la avidez de los jóvenes por escuchar promesas de crecimiento económico, mejores empleos y bienestar en base a esquemas insostenibles económicamente, y marginantes por su alto contenido anti-inmigrantes, xenofóbicos, machistas y retrógrados.
A pesar que la inflación a nivel país y a nivel mundial se mantiene en niveles históricamente bajos, no hay un crecimiento económico robusto, que garantice un mayor bienestar social, y una mejor distribución del ingreso y la riqueza. No importa la cantidad de recursos destinados al combate a la pobreza, ellos son siempre insuficientes.
Tal como lo expresa el nuevo Secretario de Hacienda y Crédito Público José Antonio Meade, tanto la política monetaria como la política fiscal tienen muy poco margen de acción para operar. La primera ha llegado a sus límites inferiores y en algunos países los ha llevado a poner tasas de interés negativas. Por su parte la política fiscal se caracteriza por un notable crecimiento de la deuda pública, tanto interna como externa, que retroalimenta el juego especulativo en los mercados de dinero y de capital.
La política monetaria, principal instrumento de un modelo neoliberal, muestra claros signos de agotamiento, al grado tal que hemos transitado a lo que se denomina un esquema monetario no convencional, donde los bancos centrales de los países desarrollados, en su afán por generar dinamismo económico mediante la re-activación de los préstamos y créditos bancarios, han inyectado impresionantes cantidades de liquidez en los mercados operando no solo a través de la banca comercial, sino de otras instituciones financieras bancarias y no bancarias.
Un largo período de tasas de interés en niveles cercanos a cero, ha operado como incentivo que ha elevado el endeudamiento de las empresas, quienes a su vez no lo han utilizado para aumentar la producción o el empleo, sino para re-invertirlo en los mercados de capitales tratando de obtener rendimientos que satisfagan a ávidos socios en capital (shareholders y stockholders), promoviendo con ello una mayor concentración de la riqueza y de los ingresos derivados de ella.
Los gobiernos en los países desarrollados no han encontrado la forma dinamizar la inversión productiva, y las bajas utilidades derivadas de la actividad productiva, mueven los capitales hacia la especulación en los mercados financieros, así podemos constatar, de forma simultánea, un bajo nivel inflacionario en el mercado de productos y una inflación financiera en el mercado de dinero y de capitales.
Algunos bancos centrales se han visto obligados a transitar a tasas de interés negativas sobre las cuales no tenemos mucha experiencia y por lo mismo no nos permiten prever sus consecuencias a futuro, pero dichas tasas han minado la liquidez y las hojas de balance de los fondos de pensiones, las compañías de seguros y los fondos de inversión.
La política fiscal por su parte, también muestra agotamiento, la deuda pública externa se encuentra en elevados niveles que amenazan la estabilidad macroeconómica por sus efectos sobre el tipo de cambio y la volatilidad financiera internacional. Las medidas instrumentadas para mantener el deseado equilibrio fiscal transitan por la reducción del gasto público, evitando elevar los impuestos y aranceles, lo que a su vez deprime aún más la economía, ya que el gobierno es un gran consumidor de bienes y servicios, que a su vez genera infraestructura básica para la población y la estructura productiva del país.
Lo que hay detrás de éste fenómeno, en resumidas cuentas, es resultado de un modelo agotado que ha generado: mercados internos deprimidos por el debilitamiento de los mercados laborales; salarios no remuneradores que impiden que el consumo de las familias sean la fuente del crecimiento económico; ganancias erosionadas que enfocan los capitales hacia los mercados financieros y la especulación, abonando a la concentración del ingreso y la riqueza en una creciente economía casino que promueve la volatilidad financiera, los efectos dominó y el auge de los mercados especulativos: tanto de divisas como de activos financieros.
Hoy necesitamos un nuevo modelo de desarrollo económico que tome en cuenta el bienestar familiar y los salarios remuneradores, además de la mejora de las condiciones laborales para impulsar al principal motor de crecimiento económico en cualquier país, el consumo de los hogares que por si sólo es al menos cuatro veces mayor al gasto público, dos veces mayor a las exportaciones y tres veces mayor a la inversión privada.
Las empresas medianas enfrentan, por su parte, un desgaste continuo por la inyección de recursos que requieren para lograr productos innovadores y competitivos. La disputa por mantenerse en el mercado y la lucha por obtener el favor de los consumidores, ha reducido el margen de sus utilidades y con ello, los incentivos para producir bienes y servicios, generar empleos y pagar mejores salarios y, a mayor competencia, menor posibilidad de ser rentables.
Todo ello ha generado un proceso de precarización del mercado laboral, mediante la disminución de los salarios nominales.
Volviendo al caso de México, en 2007 la remuneración media en la industria manufacturera en México era de 4.6 dólares por hora, en 2015 fueron 4.2 dólares de acuerdo con datos del INEGI, y los salarios mínimos reales perdieron el 83.6% de su poder adquisitivo de 1987 a 2015, de acuerdo al Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM. Al mismo tiempo se ha presentado la reducción de las prestaciones, la des-sindicalización, la disminución de los empleos permanentes y el incremento del empleo temporal, a destajo, de capacitación etc. Todo ello resultado del denominado proceso de "flexibilización laboral", cuyo objetivo prioritario era permitir a las empresas reducir los costos laborales, y ajustar la oferta laboral a las necesidades de un entorno de demanda cambiante, volátil y reducida, que les permitiera sobrevivir en una economía globalizada, utilizando los bajos salarios como elemento fundamental de su competitividad y, a la vez, como interesante atractivo para la inversión extranjera directa.
El debilitamiento de los mercados internos, producto a su vez de la precarización laboral y la concentración de los ingresos y la riqueza, ha generado un débil crecimiento económico que impide la reducción de la pobreza y el incremento en el bienestar social de la población no solo en México, sino también a nivel global.
El mundo, en general, se caracteriza por una atonía en su crecimiento económico, con baja generación de empleos y una creciente concentración del ingreso y la riqueza, lo que a su vez retroalimenta un sentimiento anti-globalización y nacionalista que eleva las barreras proteccionistas en el comercio internacional reduciendo su dinamismo, y que da fortaleza a un renovado populismo tanto de derecha como de izquierda, que amenaza con poner en los gobierno a peligrosos personajes políticos egocentristas y megalómanos que aprovechan la avidez de los jóvenes por escuchar promesas de crecimiento económico, mejores empleos y bienestar en base a esquemas insostenibles económicamente, y marginantes por su alto contenido anti-inmigrantes, xenofóbicos, machistas y retrógrados.
A pesar que la inflación a nivel país y a nivel mundial se mantiene en niveles históricamente bajos, no hay un crecimiento económico robusto, que garantice un mayor bienestar social, y una mejor distribución del ingreso y la riqueza. No importa la cantidad de recursos destinados al combate a la pobreza, ellos son siempre insuficientes.
Tal como lo expresa el nuevo Secretario de Hacienda y Crédito Público José Antonio Meade, tanto la política monetaria como la política fiscal tienen muy poco margen de acción para operar. La primera ha llegado a sus límites inferiores y en algunos países los ha llevado a poner tasas de interés negativas. Por su parte la política fiscal se caracteriza por un notable crecimiento de la deuda pública, tanto interna como externa, que retroalimenta el juego especulativo en los mercados de dinero y de capital.
La política monetaria, principal instrumento de un modelo neoliberal, muestra claros signos de agotamiento, al grado tal que hemos transitado a lo que se denomina un esquema monetario no convencional, donde los bancos centrales de los países desarrollados, en su afán por generar dinamismo económico mediante la re-activación de los préstamos y créditos bancarios, han inyectado impresionantes cantidades de liquidez en los mercados operando no solo a través de la banca comercial, sino de otras instituciones financieras bancarias y no bancarias.
Un largo período de tasas de interés en niveles cercanos a cero, ha operado como incentivo que ha elevado el endeudamiento de las empresas, quienes a su vez no lo han utilizado para aumentar la producción o el empleo, sino para re-invertirlo en los mercados de capitales tratando de obtener rendimientos que satisfagan a ávidos socios en capital (shareholders y stockholders), promoviendo con ello una mayor concentración de la riqueza y de los ingresos derivados de ella.
Los gobiernos en los países desarrollados no han encontrado la forma dinamizar la inversión productiva, y las bajas utilidades derivadas de la actividad productiva, mueven los capitales hacia la especulación en los mercados financieros, así podemos constatar, de forma simultánea, un bajo nivel inflacionario en el mercado de productos y una inflación financiera en el mercado de dinero y de capitales.
Algunos bancos centrales se han visto obligados a transitar a tasas de interés negativas sobre las cuales no tenemos mucha experiencia y por lo mismo no nos permiten prever sus consecuencias a futuro, pero dichas tasas han minado la liquidez y las hojas de balance de los fondos de pensiones, las compañías de seguros y los fondos de inversión.
La política fiscal por su parte, también muestra agotamiento, la deuda pública externa se encuentra en elevados niveles que amenazan la estabilidad macroeconómica por sus efectos sobre el tipo de cambio y la volatilidad financiera internacional. Las medidas instrumentadas para mantener el deseado equilibrio fiscal transitan por la reducción del gasto público, evitando elevar los impuestos y aranceles, lo que a su vez deprime aún más la economía, ya que el gobierno es un gran consumidor de bienes y servicios, que a su vez genera infraestructura básica para la población y la estructura productiva del país.
Lo que hay detrás de éste fenómeno, en resumidas cuentas, es resultado de un modelo agotado que ha generado: mercados internos deprimidos por el debilitamiento de los mercados laborales; salarios no remuneradores que impiden que el consumo de las familias sean la fuente del crecimiento económico; ganancias erosionadas que enfocan los capitales hacia los mercados financieros y la especulación, abonando a la concentración del ingreso y la riqueza en una creciente economía casino que promueve la volatilidad financiera, los efectos dominó y el auge de los mercados especulativos: tanto de divisas como de activos financieros.
Hoy necesitamos un nuevo modelo de desarrollo económico que tome en cuenta el bienestar familiar y los salarios remuneradores, además de la mejora de las condiciones laborales para impulsar al principal motor de crecimiento económico en cualquier país, el consumo de los hogares que por si sólo es al menos cuatro veces mayor al gasto público, dos veces mayor a las exportaciones y tres veces mayor a la inversión privada.
TRUMP EN MÉXICO: ¿ACIERTO O DESACIERTO?
Es claro, para todos los mexicanos, que el haber invitado al candidato presidencial de Estados Unidos Donald Trump ha México ha sido un grave error, un error en tres dimensiones: estratégico, diplomático, y político.
La población en general se siente agredida, ofendida y disgustada y ello no apoya al presidente Peña Nieto y se suma a la gran cantidad de errores que lo han puesto en el nivel más bajo de popularidad de acuerdo con la última encuesta GEA-ISA.
El problema magisterial, la inestabilidad social generada por el crimen organizado, las propiedades inmobiliarias, el bajo crecimiento económico y ahora esto, generan en la población un rechazo total que debilita la gobernabilidad del país.
Es un error estratégico, porque no se tuvo la paciencia y prudencia de esperar el resultado de las elecciones en Estados Unidos, ¡no era el momento oportuno! y ¡no era necesario! Esperar el resultado hubiera permitido saber con quién debemos negociar y determinar una estrategia para el diálogo, adicionalmente evitamos un malestar en el otro candidato. Hoy Hillary Clinton puede sentirse desplazada y ofendida.
Es también un error estratégico el haberlo invitado a la casa presidencial, otro lugar hubiera generado tal vez, un menor sentimiento de agravio, por ejemplo el haberse encontrado en la frontera, digamos en el Paso Texas.
Igualmente es un error diplomático, sobre todo cuando el resto del mundo y en especial los líderes de los países desarrollados han evitado y evadido el tema para no dar un respaldo político a un candidato cuyas propuestas amenazan la estabilidad financiera, geopolítica y geoeconómica internacional.
A lo anterior se agrega la imprudencia de no haber esperado la respuesta de Hillary Clinton y sumando todavía más, no tenía necesidad de aceptar la precipitada respuesta de Trump, ¡no había prisa alguna!, sin embargo, Trump es un hombre sumamente astuto que reconoció la oportunidad en cuanto la vio para mostrarse benevolente con los mexicanos y mejorar su imagen con los latinos.
Del mismo modo es un error político externo e interno, que en el primer caso pone a México en entredicho ante los ojos del mundo que nos ve como un gobierno débil, pusilánime, temeroso, incapaz de defender el honor y dignidad de su propio pueblo. E internamente porque al parecer no fue consultado ni consensuado con los miembros del gabinete y porque no sólo debilita al PRI y a su plataforma política, sino a la figura presidencial y la credibilidad de los mexicanos en ella, elemento básico para operar la política económica y social y lograr las metas de crecimiento y bienestar.
La pregunta que todos nos hacemos es ¿por qué se ha cometido tal error? y la única respuesta explicable y que se desprende de las declaraciones posteriores del presidente es ¡el temor! El temor por nuestra estrecha dependencia de la economía norteamericana hacia la cual hemos enviado, en promedio de 2010 a 2016, el 80% de nuestras exportaciones y del cual recibimos el 49% de las importaciones, así como el 40% de la inversión extranjera directa y el 51% en 2015. De igual manera el 60% de los turistas vienen de dicho país y durante el 2015 el 18% de los turistas norteamericanos viajaron a México ¡el nivel más alto de la historia!, colocando a nuestro país como el principal destino en turismo de lujo de acuerdo con la Secretaria de Turismo.
Por su parte las remesas son la segunda fuente de divisas generando en 2015, 24 mil 784 millones de dólares y el 96% provienen de Estados Unidos de acuerdo con el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.
Adicionalmente estudios recientes del Banco de México destacan la estrecha dependencia que nuestro ciclo económico manufacturero tiene del ciclo económico industrial de aquel país, de forma que la producción manufacturera en México se encuentra fuertemente determinada por los avances y retrocesos del sector industrial de nuestro vecino del norte. Somos dos economías fuertemente integradas pero ellos tienen el sartén por el mango.
Esa fue la motivación más fuerte para buscar un diálogo que permitiera ver a Trump que para Estados Unidos, México es un “socio estratégico comercial” donde gracias al TLCAN ambos países ganan, “que no es un juego de suma cero”, “que la frontera es un activo para la región”, “que se debe buscar la seguridad y la eficiencia en la frontera como una oportunidad conjunta”, “que existe un trasiego de armas de norte a sur y de drogas de sur a norte” en la que ambos países salen perdiendo. Si Trump lo entendió, ¡ese fue el único acierto!
La población en general se siente agredida, ofendida y disgustada y ello no apoya al presidente Peña Nieto y se suma a la gran cantidad de errores que lo han puesto en el nivel más bajo de popularidad de acuerdo con la última encuesta GEA-ISA.
El problema magisterial, la inestabilidad social generada por el crimen organizado, las propiedades inmobiliarias, el bajo crecimiento económico y ahora esto, generan en la población un rechazo total que debilita la gobernabilidad del país.
Es un error estratégico, porque no se tuvo la paciencia y prudencia de esperar el resultado de las elecciones en Estados Unidos, ¡no era el momento oportuno! y ¡no era necesario! Esperar el resultado hubiera permitido saber con quién debemos negociar y determinar una estrategia para el diálogo, adicionalmente evitamos un malestar en el otro candidato. Hoy Hillary Clinton puede sentirse desplazada y ofendida.
Es también un error estratégico el haberlo invitado a la casa presidencial, otro lugar hubiera generado tal vez, un menor sentimiento de agravio, por ejemplo el haberse encontrado en la frontera, digamos en el Paso Texas.
Igualmente es un error diplomático, sobre todo cuando el resto del mundo y en especial los líderes de los países desarrollados han evitado y evadido el tema para no dar un respaldo político a un candidato cuyas propuestas amenazan la estabilidad financiera, geopolítica y geoeconómica internacional.
A lo anterior se agrega la imprudencia de no haber esperado la respuesta de Hillary Clinton y sumando todavía más, no tenía necesidad de aceptar la precipitada respuesta de Trump, ¡no había prisa alguna!, sin embargo, Trump es un hombre sumamente astuto que reconoció la oportunidad en cuanto la vio para mostrarse benevolente con los mexicanos y mejorar su imagen con los latinos.
Del mismo modo es un error político externo e interno, que en el primer caso pone a México en entredicho ante los ojos del mundo que nos ve como un gobierno débil, pusilánime, temeroso, incapaz de defender el honor y dignidad de su propio pueblo. E internamente porque al parecer no fue consultado ni consensuado con los miembros del gabinete y porque no sólo debilita al PRI y a su plataforma política, sino a la figura presidencial y la credibilidad de los mexicanos en ella, elemento básico para operar la política económica y social y lograr las metas de crecimiento y bienestar.
La pregunta que todos nos hacemos es ¿por qué se ha cometido tal error? y la única respuesta explicable y que se desprende de las declaraciones posteriores del presidente es ¡el temor! El temor por nuestra estrecha dependencia de la economía norteamericana hacia la cual hemos enviado, en promedio de 2010 a 2016, el 80% de nuestras exportaciones y del cual recibimos el 49% de las importaciones, así como el 40% de la inversión extranjera directa y el 51% en 2015. De igual manera el 60% de los turistas vienen de dicho país y durante el 2015 el 18% de los turistas norteamericanos viajaron a México ¡el nivel más alto de la historia!, colocando a nuestro país como el principal destino en turismo de lujo de acuerdo con la Secretaria de Turismo.
Por su parte las remesas son la segunda fuente de divisas generando en 2015, 24 mil 784 millones de dólares y el 96% provienen de Estados Unidos de acuerdo con el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.
Adicionalmente estudios recientes del Banco de México destacan la estrecha dependencia que nuestro ciclo económico manufacturero tiene del ciclo económico industrial de aquel país, de forma que la producción manufacturera en México se encuentra fuertemente determinada por los avances y retrocesos del sector industrial de nuestro vecino del norte. Somos dos economías fuertemente integradas pero ellos tienen el sartén por el mango.
Esa fue la motivación más fuerte para buscar un diálogo que permitiera ver a Trump que para Estados Unidos, México es un “socio estratégico comercial” donde gracias al TLCAN ambos países ganan, “que no es un juego de suma cero”, “que la frontera es un activo para la región”, “que se debe buscar la seguridad y la eficiencia en la frontera como una oportunidad conjunta”, “que existe un trasiego de armas de norte a sur y de drogas de sur a norte” en la que ambos países salen perdiendo. Si Trump lo entendió, ¡ese fue el único acierto!
JALISCO, BONO DEMOGRAFICO JUVENIL: UNA OPORTUNIDAD
El bono demográfico se presenta cuando la población en edad de trabajar es mayor que la dependiente (niños y adultos mayores), y se constituye por la población mayor de 14 años y menor de 59. El bono representa la oportunidad de incrementar la capacidad productiva de un país aprovechando al máximo el potencial intelectual y de fortaleza física de su población.
Dentro de dicho bono demográfico los jóvenes son el componente más valioso por su potencialidad. Con una edad que oscila entre los 15 y los 29 años se caracterizan por su espíritu emprendedor y su vitalidad. Son innovadores, creativos y experimentales; solidarios, generosos y comprometidos; se adaptan con mayor facilidad a los cambios y a los retos; son sumamente sensibles a la injusticia social y asimilan con rapidez el progreso y las novedades.
De acuerdo con el Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG), en 2015 había 2 millones 052 mil 223 jóvenes entre los 15 y los 29 años de edad, y más de la mitad se concentra en Guadalajara, Tlaquepaque, Tlajomulco de Zúñiga, Tonalá y Zapopan, y en todos éstos municipios constituyen 1/3 de la población total y representan el segmento que más puede aportar en términos de fuerza física e intelectual. Sin embargo, solo el 59.4% de los jóvenes entre los 15 y 19 años de edad asiste a la escuela, mientras que solo el 26,1% de los que tienen entre 20 y 24 años de edad lo hacen, y el 7.9% de los que tienen entre 25 y 29 años.
Esto limita fuertemente nuestro potencial económico por ello el gobierno debe esforzarse en abrir más Universidades Públicas ya que la Universidad de Guadalajara rechaza alrededor del 50% de los jóvenes por falta de espacio y no todos tienen recursos para asistir a una privada.
Dentro de dicho bono demográfico los jóvenes son el componente más valioso por su potencialidad. Con una edad que oscila entre los 15 y los 29 años se caracterizan por su espíritu emprendedor y su vitalidad. Son innovadores, creativos y experimentales; solidarios, generosos y comprometidos; se adaptan con mayor facilidad a los cambios y a los retos; son sumamente sensibles a la injusticia social y asimilan con rapidez el progreso y las novedades.
De acuerdo con el Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG), en 2015 había 2 millones 052 mil 223 jóvenes entre los 15 y los 29 años de edad, y más de la mitad se concentra en Guadalajara, Tlaquepaque, Tlajomulco de Zúñiga, Tonalá y Zapopan, y en todos éstos municipios constituyen 1/3 de la población total y representan el segmento que más puede aportar en términos de fuerza física e intelectual. Sin embargo, solo el 59.4% de los jóvenes entre los 15 y 19 años de edad asiste a la escuela, mientras que solo el 26,1% de los que tienen entre 20 y 24 años de edad lo hacen, y el 7.9% de los que tienen entre 25 y 29 años.
Esto limita fuertemente nuestro potencial económico por ello el gobierno debe esforzarse en abrir más Universidades Públicas ya que la Universidad de Guadalajara rechaza alrededor del 50% de los jóvenes por falta de espacio y no todos tienen recursos para asistir a una privada.
PRECARIZACIÓN DEL EMPLEO JUVENIL EN JALISCO
De acuerdo con el reporte de Tendencias del Empleo Juvenil 2016, de la Organización Internacional del Trabajo, la precarización del empleo ha aumentado entre los jóvenes a nivel mundial. En 2016 el 37.7% de los jóvenes con empleo viven en situación de pobreza extrema o moderada, sus salarios son precarios y las condiciones laborales malas. Además de recibir salarios bajos trabajan de manera involuntaria en empleos informales, temporales o de tiempo parcial.
En el caso de Jalisco y de acuerdo con cifras del INEGI, en el segundo trimestre de 2016 1 millón 113 mil 796 jóvenes, entre los 15 y los 29 años de edad, tienen una ocupación, y de ellos el 10% gana hasta un salario mínimo (SM), el 30% gana de 1 a 2 SM, 29.5% gana de 2 a 3 SM, 14% gana de 3 a 5 SM, 3% gana más de 5SM y 7% no tiene ingresos. El 58% de ellos no tiene acceso a instituciones de salud, el 41% trabaja en una microempresa y 26% en una empresa pequeña, solo el 10% en una empresa grande. Adicionalmente solo el 39% tiene un contrato por escrito, el 11% cuenta con vacaciones pagadas, aguinaldo y reparto de utilidades y solo el 14% tiene acceso a un préstamo personal.
Como podemos observar también en Jalisco los jóvenes tiene empleos de mala calidad, con salarios precarios en los que el 40% gana como máximo $146.08 al día y el 70% cuando mucho $219,12. No tienen forma de mantener una familia y mucho menos costear un mayor nivel de estudios para mejorar sus ingresos. Estas condiciones fomentan la concentración del ingreso y la riqueza, cancelando las posibilidades de un mayor crecimiento económico y un mercado interno robusto, necesitamos mejores políticas laborales para su inserción y promoción.
En el caso de Jalisco y de acuerdo con cifras del INEGI, en el segundo trimestre de 2016 1 millón 113 mil 796 jóvenes, entre los 15 y los 29 años de edad, tienen una ocupación, y de ellos el 10% gana hasta un salario mínimo (SM), el 30% gana de 1 a 2 SM, 29.5% gana de 2 a 3 SM, 14% gana de 3 a 5 SM, 3% gana más de 5SM y 7% no tiene ingresos. El 58% de ellos no tiene acceso a instituciones de salud, el 41% trabaja en una microempresa y 26% en una empresa pequeña, solo el 10% en una empresa grande. Adicionalmente solo el 39% tiene un contrato por escrito, el 11% cuenta con vacaciones pagadas, aguinaldo y reparto de utilidades y solo el 14% tiene acceso a un préstamo personal.
Como podemos observar también en Jalisco los jóvenes tiene empleos de mala calidad, con salarios precarios en los que el 40% gana como máximo $146.08 al día y el 70% cuando mucho $219,12. No tienen forma de mantener una familia y mucho menos costear un mayor nivel de estudios para mejorar sus ingresos. Estas condiciones fomentan la concentración del ingreso y la riqueza, cancelando las posibilidades de un mayor crecimiento económico y un mercado interno robusto, necesitamos mejores políticas laborales para su inserción y promoción.
LA IMPORTANCIA DE LAS EXPECTATIVAS AUTO-CUMPLIDAS
Tener la información adecuada y evitar esparcir rumores infundados mejora la situación económica, ya que una percepción equivocada inhibe la inversión, el consumo, la producción y el empleo.
En economía la confianza de los productores y consumidores es determinante, ya que cuando ésta es positiva se detona el crecimiento económico gracias a las decisiones de inversión, generación de empleos, de ingresos y por ende el consumo de los mismos.
Un poblado pequeño, ciudad o megalópoli, tendrá movimiento económico y crecimiento económico, cuando sus pobladores produzcan bienes y los intercambien entre ellos, ello permite que el dinero fluya, y con él las ventas. Así gracias a que unos venden, otros tienen empleos, ingresos y podrán consumir generando un circulo virtuoso o espiral de crecimiento económico.
La teoría keynesiana se fundamenta en la idea de que "el productor gana lo que gasta", debido a que al invertir en materia prima y equipo de trabajo, está generando empleos y demanda para otros sectores quienes se ven motivados a producir más y generar empleos, así se generan ingresos que permiten consumir a los trabajadores y realizar las ventas a las empresas. Cuando dichas decisiones se posponen, el crecimiento económico disminuye o se detiene.
Pensar que vivimos en crisis cuando no es así, deprime la confianza del consumidor y con ello su consumo, e igualmente deprime la confianza del productor y con ello la inversión, la producción, el empleo, los ingresos y finalmente el consumo.
Las expectativas auto-cumplidas son un hecho, y pueden modificar la dinámica económica de un país o el valor de su moneda ante el resto del mundo. Así cuando se esparce el rumor de una devaluación del peso, la gente corre a comprar dólares y la devaluación se convierte en una realidad. Lo mismo sucede con la inflación. Cuando un productor piensa que la inflación va aumentar, se adelanta e incrementa los precios anticipadamente, para cubrir sus costos de producción, pero al hacerlo crea la inflación que en un primer momento era solo una expectativa; lo que puede generar una espiral continua de incremento en precios que puede llevar a un fenómeno más dañino: “la inflación por inercia o inercial”. Fenómeno muy difícil de romper, pues implica cambiar las expectativas de las personas.
Pensar que estamos en crisis nos hará tomar decisiones que nos llevarán a ella, por lo tanto, la confianza y el optimismo son clave en economías saludables y para ello debemos estar bien informados, consultar fuentes confiables y respetables, y evitar estar difundiendo mensajes amarillistas sobre la situación económica del país.
Los medios de comunicación, y en especial los periodistas, conductores de radio, televisión y noticieros deben ser conscientes de la responsabilidad social que tienen en sus manos y evitar dar opiniones sobre un tema que no dominan, además de verificar la información antes de transmitirla.
En economía la confianza de los productores y consumidores es determinante, ya que cuando ésta es positiva se detona el crecimiento económico gracias a las decisiones de inversión, generación de empleos, de ingresos y por ende el consumo de los mismos.
Un poblado pequeño, ciudad o megalópoli, tendrá movimiento económico y crecimiento económico, cuando sus pobladores produzcan bienes y los intercambien entre ellos, ello permite que el dinero fluya, y con él las ventas. Así gracias a que unos venden, otros tienen empleos, ingresos y podrán consumir generando un circulo virtuoso o espiral de crecimiento económico.
La teoría keynesiana se fundamenta en la idea de que "el productor gana lo que gasta", debido a que al invertir en materia prima y equipo de trabajo, está generando empleos y demanda para otros sectores quienes se ven motivados a producir más y generar empleos, así se generan ingresos que permiten consumir a los trabajadores y realizar las ventas a las empresas. Cuando dichas decisiones se posponen, el crecimiento económico disminuye o se detiene.
Pensar que vivimos en crisis cuando no es así, deprime la confianza del consumidor y con ello su consumo, e igualmente deprime la confianza del productor y con ello la inversión, la producción, el empleo, los ingresos y finalmente el consumo.
Las expectativas auto-cumplidas son un hecho, y pueden modificar la dinámica económica de un país o el valor de su moneda ante el resto del mundo. Así cuando se esparce el rumor de una devaluación del peso, la gente corre a comprar dólares y la devaluación se convierte en una realidad. Lo mismo sucede con la inflación. Cuando un productor piensa que la inflación va aumentar, se adelanta e incrementa los precios anticipadamente, para cubrir sus costos de producción, pero al hacerlo crea la inflación que en un primer momento era solo una expectativa; lo que puede generar una espiral continua de incremento en precios que puede llevar a un fenómeno más dañino: “la inflación por inercia o inercial”. Fenómeno muy difícil de romper, pues implica cambiar las expectativas de las personas.
Pensar que estamos en crisis nos hará tomar decisiones que nos llevarán a ella, por lo tanto, la confianza y el optimismo son clave en economías saludables y para ello debemos estar bien informados, consultar fuentes confiables y respetables, y evitar estar difundiendo mensajes amarillistas sobre la situación económica del país.
Los medios de comunicación, y en especial los periodistas, conductores de radio, televisión y noticieros deben ser conscientes de la responsabilidad social que tienen en sus manos y evitar dar opiniones sobre un tema que no dominan, además de verificar la información antes de transmitirla.
SOBRE EL INCREMENTO EN EL PRECIO DE LA GASOLINA
México tiene desde la década de los 80´s un modelo de desarrollo económico Neoliberal y este modelo obliga a mantener el equilibrio en las finanzas públicas de manera rigurosa. Además también propone un adelgazamiento del estado, privatización de bienes y servicios públicos, políticas económicas de mínima intervención y una baja inflación que permita un mayor crecimiento económico.
México se ha comprometido mediante acuerdos y cartas compromiso con el Fondo Monetario Internacional a cumplir con el modelo, sobre todo en aquellos años de crisis, 1982, 1987, 1994 y 2008, y a cambio recibió créditos y apoyos financieros.
De acuerdo con el modelo, el déficit fiscal es muy dañino para la economía y por lo mismo debe estar controlado, pues de manera contraria se incrementaría la deuda pública, incrementando las tasas de interés, la inflación y la depreciación del peso (devaluación). Ello provoca un ajuste constante al presupuesto público, tanto en materia de gasto como de impuestos.
Dada la inestabilidad financiera internacional y el fortalecimiento del dólar, el peso se ha depreciado y debido a que el 47% de la gasolina es importada, ello implica un mayor costo de importación por lo que el gobierno de México, que busca cumplir a como dé lugar con su modelo, tiene como alternativa subir el precio de la gasolina, aunque ello implique dejar de cumplir las promesas hechas cuando se aprobó la reforma energética y fiscal.
La otra razón estriba en la baja recaudación, y dado que la gasolina es también un bien de consumo indispensable, es más fácil subir su precio que lograr que la población pague más impuestos, de ahí también el porqué del incremento en el precio de la electricidad, de esta manera se compensan los ingresos públicos y se mantiene controlado el déficit fiscal.
México se ha comprometido mediante acuerdos y cartas compromiso con el Fondo Monetario Internacional a cumplir con el modelo, sobre todo en aquellos años de crisis, 1982, 1987, 1994 y 2008, y a cambio recibió créditos y apoyos financieros.
De acuerdo con el modelo, el déficit fiscal es muy dañino para la economía y por lo mismo debe estar controlado, pues de manera contraria se incrementaría la deuda pública, incrementando las tasas de interés, la inflación y la depreciación del peso (devaluación). Ello provoca un ajuste constante al presupuesto público, tanto en materia de gasto como de impuestos.
Dada la inestabilidad financiera internacional y el fortalecimiento del dólar, el peso se ha depreciado y debido a que el 47% de la gasolina es importada, ello implica un mayor costo de importación por lo que el gobierno de México, que busca cumplir a como dé lugar con su modelo, tiene como alternativa subir el precio de la gasolina, aunque ello implique dejar de cumplir las promesas hechas cuando se aprobó la reforma energética y fiscal.
La otra razón estriba en la baja recaudación, y dado que la gasolina es también un bien de consumo indispensable, es más fácil subir su precio que lograr que la población pague más impuestos, de ahí también el porqué del incremento en el precio de la electricidad, de esta manera se compensan los ingresos públicos y se mantiene controlado el déficit fiscal.
CONSIDERACIONES A TENER EN CUENTA SI GANA TRUMP
Donald Trump, candidato presidencial en Estados Unidos se caracteriza por ser un empresario sin conocimiento alguno en materia económica, política y de relaciones internacionales, de ahí el que muchas de sus propuestas sean un completo disparate, sin fundamentos técnicos y sin consideraciones presupuestales y de impacto económico, pero en caso de ganar la presidencia el gobierno mexicano y en especial los empresarios mexicanos, con intereses económicos en aquel país, deben estar preparados para replantear sus estrategias de exportación, importación, deuda externa e inversiones inmobiliarias.
Incluso nuestros compatriotas también deben hacer consideraciones con respecto a su situación legal, contratos laborales, remesas etc.
Entre los efectos de sus propuestas se destacan:
a) Renegociar el Tratado de Libre Comercio, aunque es un tema del Congreso y no únicamente del presidente es muy factible que se endurezcan las condiciones referentes a los aranceles, permisos de importación, condiciones fitosanitarias, barreras neoproteccionistas (empaques, colorantes, ingredientes, etiquetado), transferencia tecnológica, inversión extranjera, transacciones financieras, transporte, telecomunicaciones etc.
b) Bloquear remesas: muchos estados fronterizos ya han intentado modificar las leyes sin éxito pero muy probablemente los costos de transferencia y los requisitos sean mucho más elevados e incluso pidan comprobantes laborales o identificaciones locales de residentes.
c) Elevar el costo de las visas y los requisitos necesarios para obtener una, en particular grados de estudio, conocimiento de idiomas, experiencia laboral etc.
d) Incremento en las medidas de rastreo de migrantes ilegales, mayores deportaciones, ampliación de las medidas de seguridad transfronterizas, mayor papeleo y rezagos para cruzar la frontera etc., como mecanismos de disuasión.
e) Depreciación del peso e inestabilidad financiera en la Bolsa Mexicana de Valores derivado de la incertidumbre y un reflujo de capitales hacia activos y divisas consideradas menos riesgosas.
Y esto es solo para comenzar.
Incluso nuestros compatriotas también deben hacer consideraciones con respecto a su situación legal, contratos laborales, remesas etc.
Entre los efectos de sus propuestas se destacan:
a) Renegociar el Tratado de Libre Comercio, aunque es un tema del Congreso y no únicamente del presidente es muy factible que se endurezcan las condiciones referentes a los aranceles, permisos de importación, condiciones fitosanitarias, barreras neoproteccionistas (empaques, colorantes, ingredientes, etiquetado), transferencia tecnológica, inversión extranjera, transacciones financieras, transporte, telecomunicaciones etc.
b) Bloquear remesas: muchos estados fronterizos ya han intentado modificar las leyes sin éxito pero muy probablemente los costos de transferencia y los requisitos sean mucho más elevados e incluso pidan comprobantes laborales o identificaciones locales de residentes.
c) Elevar el costo de las visas y los requisitos necesarios para obtener una, en particular grados de estudio, conocimiento de idiomas, experiencia laboral etc.
d) Incremento en las medidas de rastreo de migrantes ilegales, mayores deportaciones, ampliación de las medidas de seguridad transfronterizas, mayor papeleo y rezagos para cruzar la frontera etc., como mecanismos de disuasión.
e) Depreciación del peso e inestabilidad financiera en la Bolsa Mexicana de Valores derivado de la incertidumbre y un reflujo de capitales hacia activos y divisas consideradas menos riesgosas.
Y esto es solo para comenzar.
HACIENDO MAGIA CON LAS CIFRAS: LOS MÁS POBRES INCREMENTARON SU INGRESO UN 33.6% EN UN AÑO
Lo que no se mide no se puede controlar, corregir y evaluar, de ahí la importancia de que la metodología para generar información estadística utilice siempre los mismos procedimientos, estándares y procesos, ya que si éstos sufren cambios continuos, los resultados no son confiables ni comparables. Es como si la unidad de medida en sí misma se modificara continuamente, es decir que un metro a veces tenga 100 cm y en otras ocasiones 98 o 95cm.
El problema se presenta cuando el instituto encargado de recolectar, sistematizar y generar la información cambia la metodología, la muestra o el diseño de las encuestas, e incluso la forma de agregación de la información, pues una vez realizado dicho cambio, las estadísticas ya no son comparables y los investigadores que utilizan la información ya no tienen certeza ni seguridad sobre lo que los datos indican.
La semana pasada se suscitó un debate y un desacuerdo entre el INEGI y el Coneval, con respecto al cambio de metodología del primero en la aplicación de las encuestas de ingresos a los hogares, ello implicó que debido a dicho cambio, los ingresos de la población más pobre se elevarán un 33.6% en tan solo un año, generando una fuerte protesta por parte de Coneval pues no fue notificado ni requerido para avalar el proceso.
Este problema no es nuevo y se repite cada tanto tiempo, sucedió con los registros de empleo y ocupación al pasar de la Encuesta Nacional de Empleo, a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Se presenta continuamente en la Encuesta de Ingreso Gasto de los Hogares, antes del 2000, durante el 2005, 2006 y 2008.
En ésta última, por ejemplo, los percepciones financieras monetarias de la población más pobre mejoraron sustancialmente en 2006, reduciendo fuertemente la desigualdad y la concentración del ingreso, y ello obedeció a la modificación de las preguntas en las encuestas, y al cambio en el método de agregación de la información. El resultado es tan mágico que el 10% de la población más rica del país, la ubicada en el decil X, pasó de concentrar el 70.4% de las percepciones financieras y de capital de los hogares en 2005 al 40.7% en 2006, en tan solo 12 meses, lo que supone que el cambio de agregación generó más equidad que la política social.
Es claro que es importante mejorar la metodología, y se aplaude que sea así, lo que no se comprende es que no se hagan las adecuaciones y ajustes necesarios para que las cifras puedan ser comparadas históricamente, como tampoco se comprende que no se ponga en internet, a disposición de los investigadores y de la población en general, la información técnica suficiente y la metodología para avalar los cambios, no existen registros de dichos cambios y no se mencionan con suficiencia en las publicaciones.
Ello supone que la fotografía se mueve todo el tiempo y los investigadores no podemos realizar un trabajo de análisis serio y generar informes confiables.
El problema se presenta cuando el instituto encargado de recolectar, sistematizar y generar la información cambia la metodología, la muestra o el diseño de las encuestas, e incluso la forma de agregación de la información, pues una vez realizado dicho cambio, las estadísticas ya no son comparables y los investigadores que utilizan la información ya no tienen certeza ni seguridad sobre lo que los datos indican.
La semana pasada se suscitó un debate y un desacuerdo entre el INEGI y el Coneval, con respecto al cambio de metodología del primero en la aplicación de las encuestas de ingresos a los hogares, ello implicó que debido a dicho cambio, los ingresos de la población más pobre se elevarán un 33.6% en tan solo un año, generando una fuerte protesta por parte de Coneval pues no fue notificado ni requerido para avalar el proceso.
Este problema no es nuevo y se repite cada tanto tiempo, sucedió con los registros de empleo y ocupación al pasar de la Encuesta Nacional de Empleo, a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Se presenta continuamente en la Encuesta de Ingreso Gasto de los Hogares, antes del 2000, durante el 2005, 2006 y 2008.
En ésta última, por ejemplo, los percepciones financieras monetarias de la población más pobre mejoraron sustancialmente en 2006, reduciendo fuertemente la desigualdad y la concentración del ingreso, y ello obedeció a la modificación de las preguntas en las encuestas, y al cambio en el método de agregación de la información. El resultado es tan mágico que el 10% de la población más rica del país, la ubicada en el decil X, pasó de concentrar el 70.4% de las percepciones financieras y de capital de los hogares en 2005 al 40.7% en 2006, en tan solo 12 meses, lo que supone que el cambio de agregación generó más equidad que la política social.
Es claro que es importante mejorar la metodología, y se aplaude que sea así, lo que no se comprende es que no se hagan las adecuaciones y ajustes necesarios para que las cifras puedan ser comparadas históricamente, como tampoco se comprende que no se ponga en internet, a disposición de los investigadores y de la población en general, la información técnica suficiente y la metodología para avalar los cambios, no existen registros de dichos cambios y no se mencionan con suficiencia en las publicaciones.
Ello supone que la fotografía se mueve todo el tiempo y los investigadores no podemos realizar un trabajo de análisis serio y generar informes confiables.
LOS COSTOS DEL BREXIT
Gran Bretaña es la 5ª economía más grande del mundo, y por ello su impacto no es desdeñable, aunque en primer lugar afectará a la Unión Económica y en menor medida a Estados Unidos, el resto del mundo sentirá los efectos debido a la incertidumbre e inestabilidad financiera que ha generado.
Desde el anunció del resultado del referéndum en la que el pueblo votó por la salida, la inestabilidad financiera internacional se ha incrementado, las bolsas de valores, las divisas emergentes y los precios del petróleo han caído en forma sensible.
El barril de petróleo de mejor calidad: WTI y el Brent cayeron un 7% en solo dos sesiones, desde el 23 de junio 24 monedas de naciones emergentes han presentado caídas que oscilan entre el 0.05 y el 6.63%, y el peso mexicano ha sido una de las más golpeadas a nivel mundial, seguido de la moneda de Sudáfrica, Argentina y Polonia entre otras.
La libra esterlina tuvo una caída del 3.55% el 27 de junio, y la caída acumulada es del 11.10 %, lo que la coloca en la caída históricamente más elevada en los últimos 30 años.
El comercio internacional por su parte ya se venía desacelerando por lo que podemos esperar que se reduzcan los precios de mercancías negociadas internacionalmente (commodities) como azúcar, acero, café, cobre, algodón etc., ello impactará negativamente a los países exportadores de las mismas.
Las exportaciones manufacturas también se verán reducidas debido a la continua desaceleración en China, los problemas de crecimiento de los emergentes y la debilidad de las economías desarrolladas.
La salida de Gran Bretaña abona de forma negativa a ello, por lo que dichos problemas se verán intensificados. El crecimiento económico en Estados Unidos es de apenas 1.9%, de América Latina es negativo con -0.6% y el de México no logra llegar al 2.5%.
Los Costos para México
Los efectos en México de la salida del Brexit serán de corto y mediano plazo y se relacionan con cinco elementos determinantes: 1) La depreciación del peso, 2) El incremento en la inflación, 3) La reducción del gasto público, 4) El incremento de la tasa de interés del Banco de México, que es nuestro Banco Central, 5) El Incremento en el precio de la gasolina.
1) La depreciación del peso: Es el impacto de corto plazo más importante y es resultado de la apreciación del dólar. La apreciación del dólar, por su parte, es producto de la depreciación de la libra esterlina. En pocas palabras no es que el peso este débil por cuestiones propias de la economía mexicana, sino por el hecho de que el tipo de cambio -que es siempre el precio de un par de divisas (pesos por dólar)- se mueve, de forma que si el dólar se aprecia el peso se deprecia necesariamente.
La depreciación de la libra esterlina es resultado de la incertidumbre que genera la salida de Gran Bretaña de la UE, lo que motiva a los inversionistas internacionales a buscar una moneda más segura que opere como refugio de su poder adquisitivo y ven en el dólar una moneda mucho más atractiva, también pueden refugiarse en oro y otros metales preciosos.
El dólar es una moneda más segura porque el 85% de las transacciones internacionales financieras y comerciales se realizan en dicha moneda. Es por ello una moneda de reserva mundial, en la que se invierten también las reservas internacionales de los bancos centrales.
El fortalecimiento del dólar es a la par el debilitamiento del resto de las monedas, y muy en especial la de los países emergentes como China, Rusia, India, México, Singapur etc., pero el efecto es aún más negativo en aquellas economías que están pasando por una crisis económica como Brasil, Argentina, Venezuela etc.
El Brexit incrementa la volatilidad financiera internacional la cual está muy relacionada también con la fuerte concentración del ingreso y la riqueza a nivel mundial. Hoy el 10% de la población más rica concentra el 60% de la riqueza mundial, 30% del ingreso mundial y 87.7% de la riqueza financiera, y el 1% de los más ricos de ese 10%, concentran 25% de la riqueza y el 10% del ingreso.
Este elevado grado de concentración impide un mayor dinamismo en el crecimiento del consumo y la inversión productiva, ya que los millonarios y multimillonarios gasta un porcentaje mucho menor de su dinero comparado con los más pobres. Por ello la economía mundial presenta bajas tasas de crecimiento económico, que de acuerdo al último Reporte del Fondo Monetario Internacional no serán mayores al 3.2% a fines del 2016.
Debido a que los mercados de los países más desarrollados se encuentran deprimidos - lo que significa que las ventas de las empresas no son dinámicas - los inversionistas mueven sus capitales buscando el mejor rendimiento. Por ello el dinero fluye de un país a otro y por lo tanto, de una moneda a otra, comprando e intercambiando activos financieros: bonos de deuda privada o pública, acciones de empresas, metales preciosos o monedas de otros países (divisas), todo con el objetivo de obtener rendimientos, regalías, utilidades etc.
Lo que ha sucedido en México es una salida de capitales, lo que se denomina un “vuelo a la calidad”. Los inversionistas institucionales internacionales como las Aseguradoras, Fondos de Pensiones, Fondos de Inversión, Fondos de Riesgo, Fondos Mutualistas, etc., han vendido sus instrumentos en pesos y se han refugiado en dólares o instrumentos denominados en esa moneda, lo que ha depreciado al peso.
2) El incremento en la inflación: La depreciación del peso, por su parte, generará una mayor presión inflacionaria en nuestra economía, debido a que más del 70% de lo que importamos es materia prima, maquinaria y equipo para la producción. Al encarecerse el dólar, se encarecen las importaciones de esos productos y suben los costos de producción para las empresas, lo que provocará que los productores trasladen los incrementos del costo a los precios de venta generando una mayor inflación y pérdida del poder adquisitivo del dinero.
Hoy, el incremento en los precios para el productor, es mayor que el incremento en los precios al consumidor, ello significa que ante la debilidad del mercado interno, los productores están absorbiendo parte del impacto del tipo de cambio sobre los costos y no lo han transferido al precio de venta.
De acuerdo con Barclays ello elevará la tasa de inflación en al menos 4 puntos porcentuales para 2017, al pasar de un pronóstico del 3.1% al 3.5% y el precio del dólar podría llegar a los 20 pesos al primer trimestre del 2017. Para el Banco de México la inflación a fin de año se situará ligeramente por arriba del 3%.
La lucha contra el incremento en los costos de producción, producto de la la depreciación, genera otro problema: el de la precarización del empleo. Los empresarios han encontrado otras medidas para disminuir sus costos, con empleos temporales, a destajo, no registrando a sus trabajadores en el Seguro Social, dando menores prestaciones laborales e incluso menores salarios nominales, despidiendo trabajadores y haciendo lo mismo con menos mano de obra, es decir intensificando la jornada laboral, o aprovechando la flexibilidad laboral de la reciente reforma con contratos de capacitación, contratación a prueba, contrato por temporada, prácticas profesionales etc., lo que aumenta la precarización del empleo. Como resultado final quién absorbe el mayor impacto son los trabajadores asalariados.
3) La reducción del Gasto Público: En materia de Finanzas Públicas, el Brexit ha ocasionado que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público haga un nuevo recorte al gasto público, -el cuarto por cierto durante la administración de Peña Nieto-, como resultado de dos efectos del Brexit, el primero sobre el precio internacional del petróleo, y el segundo por el previsible incremento de las tasas internacionales de interés que harán más cara nuestra deuda pública. Por ello Hacienda anunció el 24 de junio un recorte al gasto por 31 mil 715 millones de pesos buscando evitar un mayor déficit fiscal y tratando de enviar señales positivas a los inversionistas internacionales, ello permitirá que los bonos de deuda del gobierno mexicano se negocien en condiciones más favorables en los mercados internacionales, además de generar credibilidad, certidumbre financiera y estabilidad en las tasas de interés.
4) El incremento de la tasa de interés: Por otra parte el Banco de México anunció el 30 de junio que elevará la tasa de referencia en 50 puntos base, para dejar la tasa interbancaria a un día en 4.25%. Ello se debe a que Banco de México es banco de bancos, e introduce el dinero que imprime en la economía a través de créditos que otorga a la banca comercial. Dichos créditos se subastan diariamente a una tasa de interés determinada, a la que se denomina tasa de referencia, de ésta forma la banca comercial participa en la subasta ofreciendo una tasa de interés por encima de la de referencia, y así obtiene los créditos que luego colocará en el mercado como créditos hipotecarios, refaccionarios, préstamos o tarjetas de crédito.
Cada vez que el banco central sube la tasa de referencia, los bancos comerciales tendrán que subir sus tasas de interés, y de ésta manera las empresas y consumidores que toman sus decisiones de ahorro, préstamos o créditos en función del nivel de tasas de interés verán reducir su consumo, la inversión en maquinaria, equipo o materia prima de las empresas y por ende la reducción de la producción.
El Banco de México se ha visto obligado a subir la tasa de interés para que la diferencia entre los intereses pagados en México y los intereses pagados en otros países no se amplíe a grado tal que salgan capitales del país buscando mayores rendimientos en otros países, ya que si esto sucede, los pesos deberán transformarse en dólares y emigraran buscando mayores rendimientos o seguridad, lo que provocará una mayor depreciación del peso frente al dólar.
Así mismo los precios de las acciones de las empresas en la Bolsa de Valores se verán afectados, ocasionando pérdidas para los inversionistas de menor experiencia.
5) El incremento al precio de la gasolina: A pesar de las promesas hechas por el presidente, de que después de aceptada la Reforma Fiscal ya no habría incrementos a la gasolina, el precio de la gasolina se incrementó para el mes de julio, y la razón de tal contradicción es simple, 51.2% de las gasolinas consumidas en México son importadas, y la depreciación del peso la ha encarecido, afectando al presupuesto de Pemex, adicionalmente Pemex ha disminuido su refinación debido a la insuficiencia de crudo ligero para su producción. Por ello si queremos destacarnos a nivel internacional como un país seguro para la inversión, con estabilidad macroeconómica, tenemos que fortalecer las finanzas públicas y evitar un mayor déficit que puede abonar a la inflación, la elevación de tasas de interés y la depreciación.
En conjunto, los efectos anteriores implicarán un menor crecimiento de la economía mexicana. Que traducido a los bolsillos implicará menores salarios, menor poder de compra, menor consumo, menor inversión y menor empleo. De hecho ya cinco bancos extranjeros recortaron sus expectativas económicas y algunos de ellos fijan un crecimiento menor al 2% anual, aunque el promedio de crecimiento económico esperado es del 2.4% según Bloomberg.
Desde el anunció del resultado del referéndum en la que el pueblo votó por la salida, la inestabilidad financiera internacional se ha incrementado, las bolsas de valores, las divisas emergentes y los precios del petróleo han caído en forma sensible.
El barril de petróleo de mejor calidad: WTI y el Brent cayeron un 7% en solo dos sesiones, desde el 23 de junio 24 monedas de naciones emergentes han presentado caídas que oscilan entre el 0.05 y el 6.63%, y el peso mexicano ha sido una de las más golpeadas a nivel mundial, seguido de la moneda de Sudáfrica, Argentina y Polonia entre otras.
La libra esterlina tuvo una caída del 3.55% el 27 de junio, y la caída acumulada es del 11.10 %, lo que la coloca en la caída históricamente más elevada en los últimos 30 años.
El comercio internacional por su parte ya se venía desacelerando por lo que podemos esperar que se reduzcan los precios de mercancías negociadas internacionalmente (commodities) como azúcar, acero, café, cobre, algodón etc., ello impactará negativamente a los países exportadores de las mismas.
Las exportaciones manufacturas también se verán reducidas debido a la continua desaceleración en China, los problemas de crecimiento de los emergentes y la debilidad de las economías desarrolladas.
La salida de Gran Bretaña abona de forma negativa a ello, por lo que dichos problemas se verán intensificados. El crecimiento económico en Estados Unidos es de apenas 1.9%, de América Latina es negativo con -0.6% y el de México no logra llegar al 2.5%.
Los Costos para México
Los efectos en México de la salida del Brexit serán de corto y mediano plazo y se relacionan con cinco elementos determinantes: 1) La depreciación del peso, 2) El incremento en la inflación, 3) La reducción del gasto público, 4) El incremento de la tasa de interés del Banco de México, que es nuestro Banco Central, 5) El Incremento en el precio de la gasolina.
1) La depreciación del peso: Es el impacto de corto plazo más importante y es resultado de la apreciación del dólar. La apreciación del dólar, por su parte, es producto de la depreciación de la libra esterlina. En pocas palabras no es que el peso este débil por cuestiones propias de la economía mexicana, sino por el hecho de que el tipo de cambio -que es siempre el precio de un par de divisas (pesos por dólar)- se mueve, de forma que si el dólar se aprecia el peso se deprecia necesariamente.
La depreciación de la libra esterlina es resultado de la incertidumbre que genera la salida de Gran Bretaña de la UE, lo que motiva a los inversionistas internacionales a buscar una moneda más segura que opere como refugio de su poder adquisitivo y ven en el dólar una moneda mucho más atractiva, también pueden refugiarse en oro y otros metales preciosos.
El dólar es una moneda más segura porque el 85% de las transacciones internacionales financieras y comerciales se realizan en dicha moneda. Es por ello una moneda de reserva mundial, en la que se invierten también las reservas internacionales de los bancos centrales.
El fortalecimiento del dólar es a la par el debilitamiento del resto de las monedas, y muy en especial la de los países emergentes como China, Rusia, India, México, Singapur etc., pero el efecto es aún más negativo en aquellas economías que están pasando por una crisis económica como Brasil, Argentina, Venezuela etc.
El Brexit incrementa la volatilidad financiera internacional la cual está muy relacionada también con la fuerte concentración del ingreso y la riqueza a nivel mundial. Hoy el 10% de la población más rica concentra el 60% de la riqueza mundial, 30% del ingreso mundial y 87.7% de la riqueza financiera, y el 1% de los más ricos de ese 10%, concentran 25% de la riqueza y el 10% del ingreso.
Este elevado grado de concentración impide un mayor dinamismo en el crecimiento del consumo y la inversión productiva, ya que los millonarios y multimillonarios gasta un porcentaje mucho menor de su dinero comparado con los más pobres. Por ello la economía mundial presenta bajas tasas de crecimiento económico, que de acuerdo al último Reporte del Fondo Monetario Internacional no serán mayores al 3.2% a fines del 2016.
Debido a que los mercados de los países más desarrollados se encuentran deprimidos - lo que significa que las ventas de las empresas no son dinámicas - los inversionistas mueven sus capitales buscando el mejor rendimiento. Por ello el dinero fluye de un país a otro y por lo tanto, de una moneda a otra, comprando e intercambiando activos financieros: bonos de deuda privada o pública, acciones de empresas, metales preciosos o monedas de otros países (divisas), todo con el objetivo de obtener rendimientos, regalías, utilidades etc.
Lo que ha sucedido en México es una salida de capitales, lo que se denomina un “vuelo a la calidad”. Los inversionistas institucionales internacionales como las Aseguradoras, Fondos de Pensiones, Fondos de Inversión, Fondos de Riesgo, Fondos Mutualistas, etc., han vendido sus instrumentos en pesos y se han refugiado en dólares o instrumentos denominados en esa moneda, lo que ha depreciado al peso.
2) El incremento en la inflación: La depreciación del peso, por su parte, generará una mayor presión inflacionaria en nuestra economía, debido a que más del 70% de lo que importamos es materia prima, maquinaria y equipo para la producción. Al encarecerse el dólar, se encarecen las importaciones de esos productos y suben los costos de producción para las empresas, lo que provocará que los productores trasladen los incrementos del costo a los precios de venta generando una mayor inflación y pérdida del poder adquisitivo del dinero.
Hoy, el incremento en los precios para el productor, es mayor que el incremento en los precios al consumidor, ello significa que ante la debilidad del mercado interno, los productores están absorbiendo parte del impacto del tipo de cambio sobre los costos y no lo han transferido al precio de venta.
De acuerdo con Barclays ello elevará la tasa de inflación en al menos 4 puntos porcentuales para 2017, al pasar de un pronóstico del 3.1% al 3.5% y el precio del dólar podría llegar a los 20 pesos al primer trimestre del 2017. Para el Banco de México la inflación a fin de año se situará ligeramente por arriba del 3%.
La lucha contra el incremento en los costos de producción, producto de la la depreciación, genera otro problema: el de la precarización del empleo. Los empresarios han encontrado otras medidas para disminuir sus costos, con empleos temporales, a destajo, no registrando a sus trabajadores en el Seguro Social, dando menores prestaciones laborales e incluso menores salarios nominales, despidiendo trabajadores y haciendo lo mismo con menos mano de obra, es decir intensificando la jornada laboral, o aprovechando la flexibilidad laboral de la reciente reforma con contratos de capacitación, contratación a prueba, contrato por temporada, prácticas profesionales etc., lo que aumenta la precarización del empleo. Como resultado final quién absorbe el mayor impacto son los trabajadores asalariados.
3) La reducción del Gasto Público: En materia de Finanzas Públicas, el Brexit ha ocasionado que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público haga un nuevo recorte al gasto público, -el cuarto por cierto durante la administración de Peña Nieto-, como resultado de dos efectos del Brexit, el primero sobre el precio internacional del petróleo, y el segundo por el previsible incremento de las tasas internacionales de interés que harán más cara nuestra deuda pública. Por ello Hacienda anunció el 24 de junio un recorte al gasto por 31 mil 715 millones de pesos buscando evitar un mayor déficit fiscal y tratando de enviar señales positivas a los inversionistas internacionales, ello permitirá que los bonos de deuda del gobierno mexicano se negocien en condiciones más favorables en los mercados internacionales, además de generar credibilidad, certidumbre financiera y estabilidad en las tasas de interés.
4) El incremento de la tasa de interés: Por otra parte el Banco de México anunció el 30 de junio que elevará la tasa de referencia en 50 puntos base, para dejar la tasa interbancaria a un día en 4.25%. Ello se debe a que Banco de México es banco de bancos, e introduce el dinero que imprime en la economía a través de créditos que otorga a la banca comercial. Dichos créditos se subastan diariamente a una tasa de interés determinada, a la que se denomina tasa de referencia, de ésta forma la banca comercial participa en la subasta ofreciendo una tasa de interés por encima de la de referencia, y así obtiene los créditos que luego colocará en el mercado como créditos hipotecarios, refaccionarios, préstamos o tarjetas de crédito.
Cada vez que el banco central sube la tasa de referencia, los bancos comerciales tendrán que subir sus tasas de interés, y de ésta manera las empresas y consumidores que toman sus decisiones de ahorro, préstamos o créditos en función del nivel de tasas de interés verán reducir su consumo, la inversión en maquinaria, equipo o materia prima de las empresas y por ende la reducción de la producción.
El Banco de México se ha visto obligado a subir la tasa de interés para que la diferencia entre los intereses pagados en México y los intereses pagados en otros países no se amplíe a grado tal que salgan capitales del país buscando mayores rendimientos en otros países, ya que si esto sucede, los pesos deberán transformarse en dólares y emigraran buscando mayores rendimientos o seguridad, lo que provocará una mayor depreciación del peso frente al dólar.
Así mismo los precios de las acciones de las empresas en la Bolsa de Valores se verán afectados, ocasionando pérdidas para los inversionistas de menor experiencia.
5) El incremento al precio de la gasolina: A pesar de las promesas hechas por el presidente, de que después de aceptada la Reforma Fiscal ya no habría incrementos a la gasolina, el precio de la gasolina se incrementó para el mes de julio, y la razón de tal contradicción es simple, 51.2% de las gasolinas consumidas en México son importadas, y la depreciación del peso la ha encarecido, afectando al presupuesto de Pemex, adicionalmente Pemex ha disminuido su refinación debido a la insuficiencia de crudo ligero para su producción. Por ello si queremos destacarnos a nivel internacional como un país seguro para la inversión, con estabilidad macroeconómica, tenemos que fortalecer las finanzas públicas y evitar un mayor déficit que puede abonar a la inflación, la elevación de tasas de interés y la depreciación.
En conjunto, los efectos anteriores implicarán un menor crecimiento de la economía mexicana. Que traducido a los bolsillos implicará menores salarios, menor poder de compra, menor consumo, menor inversión y menor empleo. De hecho ya cinco bancos extranjeros recortaron sus expectativas económicas y algunos de ellos fijan un crecimiento menor al 2% anual, aunque el promedio de crecimiento económico esperado es del 2.4% según Bloomberg.
DEL PORQUE DEL BREXIT
La Unión Económica Europea (UE) es el resultado de largos años de negociación para tratar de integrar una unión económica con una sola moneda. Es en primera instancia un mercado común que busca garantizar a sus miembros un crecimiento económico sustentable, estabilidad y desarrollo humano. Por ello los miembros deben coordinar y armonizar su política económica: a) Fiscal, relacionada con los niveles de gasto, endeudamiento público, impuestos e ingresos públicos; b) Monetaria, relacionada con el manejo de tasas de interés, oferta monetaria y hoja de balance del banco central; c) Cambiaria, para los que no pertenecen al euro (Gran Bretaña y Dinamarca); y d) Financiera y bancaria.
También deben coordinar su política social, cultural, deportiva e incluso la relacionada con las relaciones diplomáticas, migración, seguridad nacional y las relaciones económicas con los países no miembros de la unión.
Los países miembros están sujetos a la vigilancia de la Comisión Europea que fiscaliza el desempeño de sus indicadores económicos, evalúa su situación económica y hace recomendaciones en materia de política económica. Ello impone límites severos en cuanto a la autonomía de cada país respecto a la política económica a instrumentar frente a una crisis financiera, económica e incluso política; anteponiendo en la mayoría de los casos los intereses de la unión y por ende, de los ciudadanos europeos, a los intereses de los habitantes de cada país.
El pertenecer a la UE implica una política comercial uniformada de libre circulación de mercancías, servicios, personas y capitales; cumplir con las pautas de una misma política exterior y de cooperación en materia judicial y policial; en asuntos climáticos; energéticos; marítimos y de pesca; de aduanas; comercio; protección de consumidores; cultura; deporte; empleo, pensiones y seguridad laboral; política social; de desarrollo y cooperación; derechos humanos; migración etc.
Todos los países miembros tienen un sistema uniforme de derechos aduaneros sobre importaciones.
A partir de la crisis financiera de 2008 se han reforzado las medidas de seguridad, cooperación y coordinación de políticas económicas, se han endurecido los controles sobre la deuda y déficit público, así como las normas presupuestarias y las sanciones ante su no cumplimiento. Adicionalmente se han establecido procedimientos para evitar burbujas inmobiliarias y financieras, y se han establecido nuevos mecanismos de supervisión bancaria con la idea de crear una unión bancaria, una unión fiscal y finalmente una unión política.
La unión bancaria presupone la integración financiera mediante el fortalecimiento y ampliación de la regulación y supervisión del sector bancario. La unión fiscal pretende un presupuesto común, una autoridad fiscal central y en lugar de bonos de deuda nacionales, bonos de deuda comunes. La unión política por su parte no ha sido definida aún con claridad pero presupone la federalización gradual de la unión económica para disfrutar de legitimidad democrática que genere eficiencia y representatividad.
Gran Bretaña se adhirió en 1973, y cuando se establecieron los requisitos y procedimientos para establecer una moneda común rechazó, junto con Dinamarca, ésta última fase de integración, misma que generó la Zona Monetaria Europea (eurozona). De esta manera mantuvieron su propia moneda, y no están obligados a acatar las medias del Banco Central Europeo (BCE), pero sí de coordinar sus políticas económicas.
Hoy Gran Bretaña no quiere cumplir con los acuerdos migratorios, especialmente los relacionados con los refugiados, no desea seguir pagando contribuciones a la UE que equivalen a 8.5 mil millones de libras esterlinas, desea determinar sus propias políticas de empleo, salud y seguridad, favorecer el ambiente de los negocios ingleses, y tener una mayor influencia en el libre comercio y la cooperación económica internacional sin estar sometida a las instancias burocráticas de la UE y así evadir los costos de la regulación y supervisión.
Sin embargo salir de la UE le representará fuertes costos ya que el 52.4% de sus exportaciones se dirigen a la UE y perdería las ventajas del libre comercio, ello impactaría la generación de empleos y el crecimiento económico de Gran Bretaña y alentaría la salida de otros países de la UE debilitando a la región en su conjunto. Adicionalmente la libra esterlina en un primer momento sufriría una devaluación y generaría desconfianza entre los inversionistas internacionales e inestabilidad financiera internacional, como de hecho ya lo ha estado haciendo.
Los analistas especializados han evaluado el impacto en el Producto Interno Bruto entre un -0.10% como mínimo hasta un -3.9% como máximo.
La decisión a tomar el día 23 de junio es totalmente incierta, no existe un consenso fuerte entre la población sobre la salida, y ello ha generado una fuerte inestabilidad financiera.
La decisión esta en manos de la población por medio de un referendum y de acuerdo a las encuestas realizadas hay mucha volatilidad entre el quedarse o salirse.
También deben coordinar su política social, cultural, deportiva e incluso la relacionada con las relaciones diplomáticas, migración, seguridad nacional y las relaciones económicas con los países no miembros de la unión.
Los países miembros están sujetos a la vigilancia de la Comisión Europea que fiscaliza el desempeño de sus indicadores económicos, evalúa su situación económica y hace recomendaciones en materia de política económica. Ello impone límites severos en cuanto a la autonomía de cada país respecto a la política económica a instrumentar frente a una crisis financiera, económica e incluso política; anteponiendo en la mayoría de los casos los intereses de la unión y por ende, de los ciudadanos europeos, a los intereses de los habitantes de cada país.
El pertenecer a la UE implica una política comercial uniformada de libre circulación de mercancías, servicios, personas y capitales; cumplir con las pautas de una misma política exterior y de cooperación en materia judicial y policial; en asuntos climáticos; energéticos; marítimos y de pesca; de aduanas; comercio; protección de consumidores; cultura; deporte; empleo, pensiones y seguridad laboral; política social; de desarrollo y cooperación; derechos humanos; migración etc.
Todos los países miembros tienen un sistema uniforme de derechos aduaneros sobre importaciones.
A partir de la crisis financiera de 2008 se han reforzado las medidas de seguridad, cooperación y coordinación de políticas económicas, se han endurecido los controles sobre la deuda y déficit público, así como las normas presupuestarias y las sanciones ante su no cumplimiento. Adicionalmente se han establecido procedimientos para evitar burbujas inmobiliarias y financieras, y se han establecido nuevos mecanismos de supervisión bancaria con la idea de crear una unión bancaria, una unión fiscal y finalmente una unión política.
La unión bancaria presupone la integración financiera mediante el fortalecimiento y ampliación de la regulación y supervisión del sector bancario. La unión fiscal pretende un presupuesto común, una autoridad fiscal central y en lugar de bonos de deuda nacionales, bonos de deuda comunes. La unión política por su parte no ha sido definida aún con claridad pero presupone la federalización gradual de la unión económica para disfrutar de legitimidad democrática que genere eficiencia y representatividad.
Gran Bretaña se adhirió en 1973, y cuando se establecieron los requisitos y procedimientos para establecer una moneda común rechazó, junto con Dinamarca, ésta última fase de integración, misma que generó la Zona Monetaria Europea (eurozona). De esta manera mantuvieron su propia moneda, y no están obligados a acatar las medias del Banco Central Europeo (BCE), pero sí de coordinar sus políticas económicas.
Hoy Gran Bretaña no quiere cumplir con los acuerdos migratorios, especialmente los relacionados con los refugiados, no desea seguir pagando contribuciones a la UE que equivalen a 8.5 mil millones de libras esterlinas, desea determinar sus propias políticas de empleo, salud y seguridad, favorecer el ambiente de los negocios ingleses, y tener una mayor influencia en el libre comercio y la cooperación económica internacional sin estar sometida a las instancias burocráticas de la UE y así evadir los costos de la regulación y supervisión.
Sin embargo salir de la UE le representará fuertes costos ya que el 52.4% de sus exportaciones se dirigen a la UE y perdería las ventajas del libre comercio, ello impactaría la generación de empleos y el crecimiento económico de Gran Bretaña y alentaría la salida de otros países de la UE debilitando a la región en su conjunto. Adicionalmente la libra esterlina en un primer momento sufriría una devaluación y generaría desconfianza entre los inversionistas internacionales e inestabilidad financiera internacional, como de hecho ya lo ha estado haciendo.
Los analistas especializados han evaluado el impacto en el Producto Interno Bruto entre un -0.10% como mínimo hasta un -3.9% como máximo.
La decisión a tomar el día 23 de junio es totalmente incierta, no existe un consenso fuerte entre la población sobre la salida, y ello ha generado una fuerte inestabilidad financiera.
La decisión esta en manos de la población por medio de un referendum y de acuerdo a las encuestas realizadas hay mucha volatilidad entre el quedarse o salirse.
POBREZA DE INGRESOS Y PRECARIZACIÓN LABORAL
La pobreza es multidimensional, en ella tienen que ver las oportunidades, el empoderamiento, las capacidades, incluso la disponibilidad de recursos naturales de una región en específico, pero en definitiva en un sistema donde el dinero impera, el ingreso es una variable relevante, y es precisamente la pobreza de ingresos la más difícil de erradicar, ya que el gobierno puede acercar servicios públicos: educación, electrificación, agua potable etc., pero no puede obligar a las empresas a generar empleos, sin embargo podría garantizar salarios remuneradores, para lo cual no basta con disminuir la inflación.
Durante los últimos 23 años México no ha logrado disminuir la pobreza de ingresos, la definición más amplia de éste tipo de pobreza que es la patrimonial se ha mantenido en el mismo nivel desde 1992 a la fecha, entonces el 53.1% de la población la sufría y en 2014 fue el 53.2%.
La pobreza de ingresos se relaciona directamente con los salarios y su poder adquisitivo y por lo mismo con la tasa de inflación y las condiciones laborales. Lo más curioso es que hemos logrado abatir la inflación y aun así los salarios siguen mostrando una pérdida de su poder adquisitivo.
De acuerdo con el Reporte de Investigación 123 del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM denominado México: más miseria y precarización del trabajo", al primero de diciembre de 1994 una persona tenía que trabajar 12 horas 53 minutos para adquirir una canasta básica alimentaria mientras que para el 25 de abril del 2016 tiene que dedicar 23 horas 38 minutos, es decir prácticamente ¡el doble del tiempo necesario!. De hecho desde el 16 de diciembre de 1987 y hasta el 25 de abril del 2016 la pérdida acumulada del poder adquisitivo del salario mínimo ha sido del 79.11% mientras que el precio de la canasta alimenticia recomendable (CAR) pasó de $3.95 pesos diarios a $213.46, de forma que por cada peso que aumentó el salario, dicha canasta aumentó 5 pesos. En pocas palabras: el poder de compra de 1 peso hoy equivale a 20 centavos de 1987.
Nadie puede negar que hoy las condiciones laborales son mucho más precarias, se han reducido los salarios no solo en términos reales, sino también en términos nominales; las prestaciones disminuyen y las jornadas de trabajo son más intensas (lo que antes hacían dos personas, hoy lo hace una); los contratos permanentes son menos comunes y prevalecen los empleos eventuales, la subcontratación, los trabajos por honorarios, a destajo, prácticas profesionales, contratos de capacitación, etc. Las personas de la tercera edad se están reincorporando al trabajo y cada vez son más las familias en las que el padre, la madre e incluso alguno de los hijos trabajan para completar el sustento. El proceso de des-sindicalización de los trabajadores ha debilitado su representatividad en las negociaciones tanto con los empresarios como con las organizaciones públicas y el salario mínimo se ha utilizado como un ancla inflacionaria.
Dado lo anterior no es de sorprender el que la pobreza de ingresos se mantenga elevada y el crecimiento económico sea bajo.
Para crecer se requieren salarios remuneradores, porque para el 80% de las familias sus ingresos son únicamente laborales, y el consumo de éstas es el principal motor del dinamismo económico ya que consumen el 68% del producto interno bruto. Un salario remunerador representa poder de compra, y el poder de compra son ventas para las empresas.
Mientras no reconozcamos que lo que genera mercado es poder de compra y no disminuyamos la diferencia salarial entre los mandos superiores, mandos intermedios, trabajadores, accionistas y dueños de las empresas no podremos tener un crecimiento económico dinámico y una efectiva reducción de la pobreza por ingresos.
Durante los últimos 23 años México no ha logrado disminuir la pobreza de ingresos, la definición más amplia de éste tipo de pobreza que es la patrimonial se ha mantenido en el mismo nivel desde 1992 a la fecha, entonces el 53.1% de la población la sufría y en 2014 fue el 53.2%.
La pobreza de ingresos se relaciona directamente con los salarios y su poder adquisitivo y por lo mismo con la tasa de inflación y las condiciones laborales. Lo más curioso es que hemos logrado abatir la inflación y aun así los salarios siguen mostrando una pérdida de su poder adquisitivo.
De acuerdo con el Reporte de Investigación 123 del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM denominado México: más miseria y precarización del trabajo", al primero de diciembre de 1994 una persona tenía que trabajar 12 horas 53 minutos para adquirir una canasta básica alimentaria mientras que para el 25 de abril del 2016 tiene que dedicar 23 horas 38 minutos, es decir prácticamente ¡el doble del tiempo necesario!. De hecho desde el 16 de diciembre de 1987 y hasta el 25 de abril del 2016 la pérdida acumulada del poder adquisitivo del salario mínimo ha sido del 79.11% mientras que el precio de la canasta alimenticia recomendable (CAR) pasó de $3.95 pesos diarios a $213.46, de forma que por cada peso que aumentó el salario, dicha canasta aumentó 5 pesos. En pocas palabras: el poder de compra de 1 peso hoy equivale a 20 centavos de 1987.
Nadie puede negar que hoy las condiciones laborales son mucho más precarias, se han reducido los salarios no solo en términos reales, sino también en términos nominales; las prestaciones disminuyen y las jornadas de trabajo son más intensas (lo que antes hacían dos personas, hoy lo hace una); los contratos permanentes son menos comunes y prevalecen los empleos eventuales, la subcontratación, los trabajos por honorarios, a destajo, prácticas profesionales, contratos de capacitación, etc. Las personas de la tercera edad se están reincorporando al trabajo y cada vez son más las familias en las que el padre, la madre e incluso alguno de los hijos trabajan para completar el sustento. El proceso de des-sindicalización de los trabajadores ha debilitado su representatividad en las negociaciones tanto con los empresarios como con las organizaciones públicas y el salario mínimo se ha utilizado como un ancla inflacionaria.
Dado lo anterior no es de sorprender el que la pobreza de ingresos se mantenga elevada y el crecimiento económico sea bajo.
Para crecer se requieren salarios remuneradores, porque para el 80% de las familias sus ingresos son únicamente laborales, y el consumo de éstas es el principal motor del dinamismo económico ya que consumen el 68% del producto interno bruto. Un salario remunerador representa poder de compra, y el poder de compra son ventas para las empresas.
Mientras no reconozcamos que lo que genera mercado es poder de compra y no disminuyamos la diferencia salarial entre los mandos superiores, mandos intermedios, trabajadores, accionistas y dueños de las empresas no podremos tener un crecimiento económico dinámico y una efectiva reducción de la pobreza por ingresos.
PROS Y CONTRAS DE LA MEGALOPOLIS DE GUADALAJARA
De acuerdo con el Banco Mundial en su documento “Sistemas de Ciudades: la urbanización, motor del crecimiento y alivio de la pobreza” las áreas urbanas son el núcleo del crecimiento económico y del desarrollo humano, en ellas se genera riqueza, conocimiento, investigación, innovación, empleos, producción, ingresos y mercado.
Al día de hoy las zonas urbanas generan el 70% del PIB mundial, concentran el 50% de la población y cada año se agregan 70 millones de nuevos habitantes urbanos; se estima que para el 2030 los países en desarrollo tendrán el 80% de la población urbana mundial.
El problema es que la gran concentración económica y demográfica de las áreas urbanas genera fuerzas centrípetas (de atracción) que retroalimentan una dinámica continua y acelerada de su crecimiento, no solo atraen personas buscando empleo, sino también capitales, empresas, inversión extranjera, centros educativos etc.
Las necesidades de recursos productivos: agua, energía y recursos naturales son crecientes y ello genera un crecimiento desequilibrado, exponencial y no sustentable que a su vez, dada la aglomeración de personas y recursos genera: contaminación, estrés, iniquidad, desigualdad de ingresos, riqueza y oportunidades, problemas de movilidad y una lucha continua por el espacio en una vivienda, transporte público, escuela, clínica, universidad, vialidad y empresa.
La megalópolis de Guadalajara no está ajena a éstos problemas, de acuerdo al último censo económico la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG) (la ciudad y los municipios conurbados) es la segunda más grande del país por número de habitantes y en 2010 el 60% de la población del estado vivía en ella, esto es el 3.9% de la población del país, generando el 4.1% de la producción bruta total del país y el 82% del PIB del estado.
Como área metropolitana (AMG) (ciudad + municipios conurbados + municipios contiguos a los centrales y municipios exteriores) en 2015 aglomeró 57 localidades urbanas en una superficie de 2 mil 574 km2, y 4 millones 810 mil 299 habitantes. El 75% de las empresas se ubican en ésta área y generan el 34.1% de la ocupación total del estado.
Pero según el Instituto Metropolitano de Planeación del Área Metropolitana de Guadalajara (IMEPLAN), AMG tiene una superficie de 3 mil 265 km2 y 4 millones 498 mil 195 habitantes en 9 municipios: Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga, Tlaquepaque, Tonalá, El Salto, Juanacatlán, Ixtlahuacán de los Membrillos y Zapotlanejo.
El crecimiento urbano ha sido del 564% de 1960 a la fecha, y de acuerdo con el diagnóstico de ONU-Habitat “Guadalajara Metrópoli Próspera” ocupa el lugar 26 entre las 85 ciudades más prósperas del mundo, sin embargo el ritmo de construcción de vivienda ha superado la tasa de crecimiento demográfico, como resultado la expansión urbana ha sido desordenada, generando grandes iniquidades en la dotación de servicios públicos básicos, con ciudades dormitorio que carecen de fuentes de trabajo, servicios escolares, de salud, recreativos, culturales, comerciales y de transporte. Adicionalmente la ciudad está segregada, dividida por estratos socio-económicos, con conectividad limitada en la que los lazos comunitarios se han debilitado, la calidad de vida ha disminuido, la contaminación se ha elevado así como la congestión vehicular, el costo del transporte y los costos asociados a la aglomeración de personas, empresas y recursos.
Tal iniquidad y la posibilidad de comparación que la población tiene por su cercanía, incrementan la violencia, la inseguridad y la delincuencia. Quizás por ello ocupamos el lugar 33 en índice de calidad de vida, el 25 en satisfacción con los servicios, el 26 en satisfacción con el desempeño de alcaldes según la encuesta de las “Ciudades Más Habitables de México” del 2015. Tal vez por eso la misma encuesta nos dice que solo el 23% de los tapatíos sienten que el país avanza y un 28.6% que la democracia avanza.
Para generar mayores oportunidades de ingresos y empleo, es necesario generar políticas públicas que doten de servicios básicos: salud, educación, transporte público y conectividad a otras ciudades medianas y pequeñas para evitar un mayor crecimiento económico de esta megalópolis a través de generar atractividad en otras zonas urbanas del Estado en igualdad de circunstancias y con calidad de vida.
Al día de hoy las zonas urbanas generan el 70% del PIB mundial, concentran el 50% de la población y cada año se agregan 70 millones de nuevos habitantes urbanos; se estima que para el 2030 los países en desarrollo tendrán el 80% de la población urbana mundial.
El problema es que la gran concentración económica y demográfica de las áreas urbanas genera fuerzas centrípetas (de atracción) que retroalimentan una dinámica continua y acelerada de su crecimiento, no solo atraen personas buscando empleo, sino también capitales, empresas, inversión extranjera, centros educativos etc.
Las necesidades de recursos productivos: agua, energía y recursos naturales son crecientes y ello genera un crecimiento desequilibrado, exponencial y no sustentable que a su vez, dada la aglomeración de personas y recursos genera: contaminación, estrés, iniquidad, desigualdad de ingresos, riqueza y oportunidades, problemas de movilidad y una lucha continua por el espacio en una vivienda, transporte público, escuela, clínica, universidad, vialidad y empresa.
La megalópolis de Guadalajara no está ajena a éstos problemas, de acuerdo al último censo económico la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG) (la ciudad y los municipios conurbados) es la segunda más grande del país por número de habitantes y en 2010 el 60% de la población del estado vivía en ella, esto es el 3.9% de la población del país, generando el 4.1% de la producción bruta total del país y el 82% del PIB del estado.
Como área metropolitana (AMG) (ciudad + municipios conurbados + municipios contiguos a los centrales y municipios exteriores) en 2015 aglomeró 57 localidades urbanas en una superficie de 2 mil 574 km2, y 4 millones 810 mil 299 habitantes. El 75% de las empresas se ubican en ésta área y generan el 34.1% de la ocupación total del estado.
Pero según el Instituto Metropolitano de Planeación del Área Metropolitana de Guadalajara (IMEPLAN), AMG tiene una superficie de 3 mil 265 km2 y 4 millones 498 mil 195 habitantes en 9 municipios: Guadalajara, Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga, Tlaquepaque, Tonalá, El Salto, Juanacatlán, Ixtlahuacán de los Membrillos y Zapotlanejo.
El crecimiento urbano ha sido del 564% de 1960 a la fecha, y de acuerdo con el diagnóstico de ONU-Habitat “Guadalajara Metrópoli Próspera” ocupa el lugar 26 entre las 85 ciudades más prósperas del mundo, sin embargo el ritmo de construcción de vivienda ha superado la tasa de crecimiento demográfico, como resultado la expansión urbana ha sido desordenada, generando grandes iniquidades en la dotación de servicios públicos básicos, con ciudades dormitorio que carecen de fuentes de trabajo, servicios escolares, de salud, recreativos, culturales, comerciales y de transporte. Adicionalmente la ciudad está segregada, dividida por estratos socio-económicos, con conectividad limitada en la que los lazos comunitarios se han debilitado, la calidad de vida ha disminuido, la contaminación se ha elevado así como la congestión vehicular, el costo del transporte y los costos asociados a la aglomeración de personas, empresas y recursos.
Tal iniquidad y la posibilidad de comparación que la población tiene por su cercanía, incrementan la violencia, la inseguridad y la delincuencia. Quizás por ello ocupamos el lugar 33 en índice de calidad de vida, el 25 en satisfacción con los servicios, el 26 en satisfacción con el desempeño de alcaldes según la encuesta de las “Ciudades Más Habitables de México” del 2015. Tal vez por eso la misma encuesta nos dice que solo el 23% de los tapatíos sienten que el país avanza y un 28.6% que la democracia avanza.
Para generar mayores oportunidades de ingresos y empleo, es necesario generar políticas públicas que doten de servicios básicos: salud, educación, transporte público y conectividad a otras ciudades medianas y pequeñas para evitar un mayor crecimiento económico de esta megalópolis a través de generar atractividad en otras zonas urbanas del Estado en igualdad de circunstancias y con calidad de vida.
SITUACIÓN DEL EMPLEO EN JALISCO
De acuerdo con la Encuesta Intercensal de Jalisco 2015, somos 7 millones 844 mil 830 habitantes, con una edad mediana de 27 años, ello significa que el 65.1% de la población tiene edad para trabajar (15 a 64 años de edad) y cuenta con una escolaridad promedio es de 9.2 años de estudio, es decir secundaria terminada.
Más de la mitad de la población está en edad productiva, es capaz de crear riqueza, y constituye lo que algunos denominan "capital humano", es decir personas capaces de aprovechar su potencial creativo y laboral para imponer dinamismo económico, generar valor agregado, resolver problemas, mejorar procesos, etc.
Un poco más de la mitad de los jaliscienses, el 53.3% de la población, participa en la fuerza laboral y el 75% son asalariados, 18.4% son trabajadores por cuenta propia, 4.2% son empleadores y 1.3% no reciben pago por su trabajo. Ello significa que más de dos tercios de la población depende de los salarios para sobrevivir y si no son lo suficientemente remunerativos el resultado será un mercado interno débil cuyo dinamismo dependerá del crédito y por ende del endeudamiento de los trabajadores.
En lo que va del año, Jalisco se ha destacado por su capacidad de crear empleo; de acuerdo con los últimos datos oficiales del Seguro Social, en el primer cuatrimestre se crearon 34 402 nuevos empleo y es la cifra más alta en creación de empleo formal desde que se tiene registro, ocupando el segundo lugar a nivel nacional en cuanto a trabajadores asegurados con 1 millón 459 mil 580 trabajadores.
Sin embargo aún hay camino por recorrer, de acuerdo con el INEGI al primer trimestre del 2016, la calidad del empleo no es muy buena ya que el 68.3% de los trabajadores gana cuando mucho 3 salarios mínimos (SM) esto es $219 pesos diarios, el 17.8% gana entre 3 y 5 SM y solo el 4.3% gana más de 5 SM. A pesar de ello hemos mejorado el ingreso laboral per cápita y estamos por encima del promedio nacional.
De los trabajadores asalariados solo el 54.7% cuenta con un contrato laboral por escrito y por lo tanto podrá gozar de certeza en lo que a su ocupación se refiere, solo el 10.7% está sindicalizado, y el 4.5% tiene otro empleo para complementar sus ingresos; el 60.1% trabaja entre 35 y 48 hrs. a la semana y el 16.5% trabaja más de 48 Hrs., y la tasa de informalidad laboral es de 51.8%, un poco más de la mitad de la población.
Lo importante a destacar es que la precarización laboral, genera vida, economía y crecimiento económico precario, sin salarios remuneradores el mercado interno será débil, el consumo deberá ser financiado por el crédito y ello genera vulnerabilidad financiera, no sólo para las familias de los empleados, sino también para el sistema bancario, las empresas y el gobierno local y estatal.
Más de la mitad de la población está en edad productiva, es capaz de crear riqueza, y constituye lo que algunos denominan "capital humano", es decir personas capaces de aprovechar su potencial creativo y laboral para imponer dinamismo económico, generar valor agregado, resolver problemas, mejorar procesos, etc.
Un poco más de la mitad de los jaliscienses, el 53.3% de la población, participa en la fuerza laboral y el 75% son asalariados, 18.4% son trabajadores por cuenta propia, 4.2% son empleadores y 1.3% no reciben pago por su trabajo. Ello significa que más de dos tercios de la población depende de los salarios para sobrevivir y si no son lo suficientemente remunerativos el resultado será un mercado interno débil cuyo dinamismo dependerá del crédito y por ende del endeudamiento de los trabajadores.
En lo que va del año, Jalisco se ha destacado por su capacidad de crear empleo; de acuerdo con los últimos datos oficiales del Seguro Social, en el primer cuatrimestre se crearon 34 402 nuevos empleo y es la cifra más alta en creación de empleo formal desde que se tiene registro, ocupando el segundo lugar a nivel nacional en cuanto a trabajadores asegurados con 1 millón 459 mil 580 trabajadores.
Sin embargo aún hay camino por recorrer, de acuerdo con el INEGI al primer trimestre del 2016, la calidad del empleo no es muy buena ya que el 68.3% de los trabajadores gana cuando mucho 3 salarios mínimos (SM) esto es $219 pesos diarios, el 17.8% gana entre 3 y 5 SM y solo el 4.3% gana más de 5 SM. A pesar de ello hemos mejorado el ingreso laboral per cápita y estamos por encima del promedio nacional.
De los trabajadores asalariados solo el 54.7% cuenta con un contrato laboral por escrito y por lo tanto podrá gozar de certeza en lo que a su ocupación se refiere, solo el 10.7% está sindicalizado, y el 4.5% tiene otro empleo para complementar sus ingresos; el 60.1% trabaja entre 35 y 48 hrs. a la semana y el 16.5% trabaja más de 48 Hrs., y la tasa de informalidad laboral es de 51.8%, un poco más de la mitad de la población.
Lo importante a destacar es que la precarización laboral, genera vida, economía y crecimiento económico precario, sin salarios remuneradores el mercado interno será débil, el consumo deberá ser financiado por el crédito y ello genera vulnerabilidad financiera, no sólo para las familias de los empleados, sino también para el sistema bancario, las empresas y el gobierno local y estatal.
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