EL VOTO FACTOR INDISPENSABLE PARA EL BIEN COMÚN

De acuerdo con el excelente libro: “Análisis de Escenario, con Mentalidad de Ajedrecista” de Carlos Beltramo y Carlos Polo, el público que compra la auto-legitimación de los políticos prefiere moverse por las emociones y la sensación de tranquilidad que brindan palabras sencillas, desconfía de la razón y no le importa si el político es un charlatán que no sabe lo que hace, mientras se muestre afable, empático, tranquilo, sonriente y seguro habrá comprado a los votantes.

En el libro se establece que pensar negativamente acerca de la política hace que ésta se convierta en un ámbito de unos pocos desalmados donde las personas de bien no quieren entrar; y aunque usted no lo crea, el fin de la política es el bien común, sin embargo al bien común no se llega por casualidad sino por planteamientos inteligentes aterrizados en acciones concretas. La política es un medio necesario para pasar de los meros deseos a las buenas obras y exige grados de compromiso.

Si en la campaña política solo escuchamos críticas, descalificaciones, o canciones pegajosas, ¿qué podemos esperar de esos políticos? Si no han hecho pública su declaración patrimonial ¿qué estarán tratando de ocultar? Si no han expresado con claridad sus propuestas ¿cómo pensarán promover el bienestar social? Si no han presentado un programa de gobierno ¿cómo podemos esperar que dirijan la economía de un municipio o estado? y para muestra basta un botón: a solo 20 días de la jornada electoral, de un total de 4 518 candidatos a ocupar un puesto político en éste país, solo el 23% ha subido sus datos: declaración patrimonial, programas, propuestas a la página del Instituto Nacional Electoral (INE), lo que demuestra la falta de respeto al electorado.

La corrupción, deshonestidad y manipulación que pueden ejercer los políticos ha crecido debido a que los hombres y mujeres de buena voluntad prefieren no participar, criticar, exponer, argumentar y exigir acciones específicas para el bien común. Son personas que viven al margen de la vida pública, que prefieren ignorar, desconocer, olvidar, dejar de lado su responsabilidad de participar “en y con” la sociedad en la materialización de sus derechos, no quieren comprometerse en ningún grado, ni siquiera ejerciendo su voto y es precisamente esta actitud lo que otros capitalizan para obtener lo que quieren.

Debemos reconocer que el voto es la herramienta que podemos utilizar para que las cosas sucedan, debemos recordar que el político depende de la fuerza política de sus aliados, no importa si son grandes o pequeños y un buen comienzo es romper su inercia, presionarlo para que comprenda el costo de no velar por nuestro bien común, el político siempre está expuesto a la opinión pública y a través de ella podemos influir en él, por ello te invito a consultar las siguientes páginas de internet, date tiempo y asegura para ti un futuro mejor:

candidatotransparente.mx
votoinformado.unam.mx
mxparticipa.org

EL PODER ECONÓMICO DEL VOTO

El ciudadano común no tiene conciencia del poder económico del voto, no logra detectar con claridad que las medidas de política económica instrumentadas por un gobierno tienen detrás un marco político, legal e institucional sin el cual no pueden llevarse a cabo. De hecho la economía sin el derecho no puede funcionar, por ejemplo: necesitamos de una Ley de Ingreso y un Presupuesto de Egresos para poder instrumentar un Plan Nacional de Desarrollo, o del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para poder determinar las cargas fiscales de quién paga más y quién menos, o una ley monetaria que determina que moneda es de curso legal y cuál no, etc.

El problema se presenta cuando un reducido número de personas con poder político y económico saben del poder que su voto puede darles y por ello logran cabildear, hacer donativos, poner recursos y presionar a los funcionarios públicos de todos los niveles para la aprobación de leyes, instituciones, presupuestos y políticas económicas favorables a sus intereses: condonaciones de impuestos, créditos fiscales, obtención de subsidios, licitaciones favorables etc.

De acuerdo con el libro Mark Blyth “Austeridad”, la aplicación de una política pública de austeridad, que implica el incrementar los impuestos y reducir el gasto público, es en realidad un problema político directamente vinculado con la distribución del ingreso, un resultado de la acción política de un poderoso grupo de financieros que determinó, que lo que en un principio fue una crisis bancaria se transformará, de forma muy hábil, en una crisis de deuda pública, que socializa las pérdidas y privatiza las ganancias.

Socializa las pérdidas porque todos tenemos que pagar más impuestos a cambio de recibir menos servicios públicos, y dicha reducción de servicios públicos afecta más a los que menos recursos económicos poseen y por lo tanto, dependen más de dichos servicios como son la educación pública, trasporte público, salud etc., Al mismo tiempo, aquellos que no pueden evadir, eludir, consolidar o trasladar impuestos son los asalariados, que por dicha razón contribuyen con más de la mitad de los ingresos tributarios generados al gobierno.

Aun cuando la crisis presenta causas múltiples, tres de ellas son fundamentales: la desigual distribución del ingreso, la desregulación del sistema financiero y el poder político de las instituciones financieras (ver Inside Job o leer 13 Bankers para profundizar en ello).

De acuerdo con el libro de Blyth, el rescate bancario mundial oscila entre los 3 y los 13 billones de dólares, según se contabilice en él no solo el dinero utilizado para rescatar instituciones financieras, sino también la pérdida de empleos, inversión privada y producción nacional. Dicho rescate incrementó la deuda pública de los gobiernos quienes, para saldarla, han optado por aumentar impuestos y reducir el gasto.

Si bien es cierto que existen otras formas de actuación ante la crisis financiera, como en el caso de Islandia que dejó quebrar a los bancos, otra alternativa pudo haber sido volver a la denominada represión financiera, mediante impuestos a las ganancias financieras y obligar a los bancos a prestar a la actividad productiva a través de cajones selectivos de crédito (cantidad de dinero a prestar a sectores económicos identificados como estratégicos), o bien poner límites a las tasas de interés activas (las que se cobran a los deudores por el préstamo). Otra más es la devaluación de la moneda o favorecer el incremento en el déficit fiscal.

Pero cualquiera que sea la política económica instrumentada, siempre tendrá un costo diferenciado sobre la sociedad y habrá ganadores y perdedores, con la diferencia de que los ganadores son siempre aquellos que reconocen el poder económico del voto y lo ejercen, definiendo con ello a los futuros responsables de las políticas económicas y la administración de nuestros recursos.

Por ello los invito a reflexionar sobre el voto, a participar activamente y ejercer el derecho que tenemos al bienestar social y la equidad.

DEMOCRACIA, ELECCIONES, CRECIMIENTO ECONÓMICO Y POBREZA

De acuerdo con el libro “Por Qué Fracasan los Países” de Daron Acemoglu y James A. Robinson, el incremento en la pobreza y la concentración del ingreso no obedecen a factores relacionados con la geografía, la cultura, la religión o el determinismo histórico, sino que son resultado de la existencia de instituciones económicas y políticas extractivas y excluyentes. Como bien lo establece Gary Becker, premio Nobel de Economía de 1992 “Los autores muestran de forma convincente que los países escapan de la pobreza solamente cuando tienen instituciones económicas apropiadas…, un sistema político plural y abierto, con competencia entre los candidatos a ocupar cargos políticos y un amplio electorado con capacidad de apostar por nuevos líderes políticos…”

Los autores demuestran a través de un exhaustivo estudio histórico en países como Estados Unidos, Japón, China, Rusia, Corea del Norte, del Sur, Perú, Colombia, Brasil, Argentina, Zimbabue, Sudáfrica, Egipto, India, Afganistán, Inglaterra etc., capitalistas, comunistas o socialistas; antes de cristo y después de cristo, a lo largo de la historia: mayas, incas, romanos etc., que la pobreza y la concentración del ingreso son resultado de un ejercicio del poder despótico, ilimitado de los gobernantes, confabulado con las élites y oligarquías para imponer estructuras económicas e instituciones extractivas y excluyentes que exprimen a la población no solo su riqueza real (bienes, servicios y recursos naturales) sino también su riqueza monetaria (impuestos abusivos, precios públicos elevados, expropiaciones, nacionalizaciones etc.), y su riqueza cultural, y dicha situación es posible cuando la población desconoce sus derechos, es apática, ajena a la participación política y apática a los movimientos sociales.

La tesis principal del libro establece que “el desarrollo y la prosperidad económicos están asociados con instituciones económicas y políticas inclusivas, mientras que las instituciones extractivas normalmente conducen al estancamiento y la pobreza”

De la lectura del libro se infiere que la riqueza o la pobreza dependen de las instituciones y la política, tanto como de la participación activa de la población en el diseño y objetivos de las políticas públicas; de su empoderamiento, educación y participación democrática, de su posibilidad de establecer coaliciones entre instituciones políticas y las organizaciones civiles no gubernamentales etc., para exigir sus derechos a una vida digna, educación, salud, seguridad y bienestar social, pero también para equilibrar los poderes entre las diversas instituciones públicas y privadas, gobernantes y empresarios, sindicatos y colectivos etc.

Dependen de la voluntad política de comprometerse con el pueblo y de que el pueblo sea capaz de exigir dicho compromiso a través de la organización, el voto y la participación política y de no permitir la manipulación de las reglas, para beneficio de unos cuantos.

Adicionalmente se requiere estabilidad política, gobernanza, orden, ley, estado de derecho, instituciones representativas, pluralismo, centralización política y medios de comunicación libres; lo que equilibrará el poder, nos llevará a la mejora institucional, a una sociedad inclusiva y por ende a una reducción de la pobreza y un mayor crecimiento económico.

Así que este 7 de junio todos a votar con conciencia, analizando a fondo a los candidatos, sus propuestas (no sus críticas), sus antecedentes, sus relaciones de poder y amistad, su riqueza acumulada y los grupos de los que provienen.

EMPRESAS FAMILIARES, IMPORTANCIA ECONÓMICA Y DEBILIDADES

Las primeras formas de organización de la actividad comercial e industrial constituyeron una extensión del sistema familiar. En México como en el resto del mundo, las empresas familiares (99% del total) constituyen el principal motor para el crecimiento económico y el segundo motor es la inversión pública o empresas públicas. La actuación y desempeño de las primeras determina la generación de riqueza, empleos e ingresos para las personas, lo que dinamiza a la economía.

Las empresas nacen de una necesidad clara: generar autoempleo (desempleo del jefe del hogar), construir un patrimonio y asegurar el futuro de los hijos. Sus raíces son profundamente emocionales y ligadas estrechamente a los lazos familiares y de ahí se deriva una parte de su fortaleza pero también de su debilidad.

De acuerdo con un estudio de KPMG sobre empresas familiares en México (http://www.kpmg.com/MX/es/PublishingImages/E-mails-externos/2013/CONFERENCIA_DE_PRENSA/EMPRESAS_FAMILIARES/Empresas%20familiares_130913.pdf ), al año nacen 400 000 mil empresas micro y pequeñas, pero el 70% de ellas muere el primer año de vida. Esta alta tasa de mortalidad obedece a la falta de una planeación estratégica, una mala organización administrativa, financiera y contable, y una mala dirección. Los problemas más importantes se presentan cuando las familias creen que la empresa debe servirles a ellas, enriquecerlas y garantizar todos sus lujos y caprichos como lo establece el consabido dicho “empresarios ricos-empresas pobres”.

En la Bolsa Mexicana de Valores más del 90% de las empresas son familiares y generan el 90% de la producción total, mientras que en Estados Unidos el 95% de las empresas son familiares. Una vez que han logrado sobrevivir hasta el tercer año de vida, estas empresas tienen una esperanza de vida de 25 años en promedio, el 42% del total solo sobrevive hasta la primera generación (la empresa muere cuando el dueño muere), el 43% llega a la segunda generación, el 9% a la tercera y solo el 6% de las empresas llega a la cuarta generación.

El 56% de las empresas familiares tienen en su nómina de 1 a 4 familiares, el 21% de 5 a 10 familiares y el 5% más de 10. El problema más importante que enfrentan es que dichos parientes confunden su situación laboral y se toman atribuciones que no les corresponden; se escudan en sus relaciones familiares para ser ineficientes o prepotentes; no aceptan ordenes; no se encuentran en el mejor puesto de acuerdo a sus habilidades, conocimientos y destreza; sus grados de compromiso e involucramiento son muy diversos y sus decisiones no son estratégicas.

Los conflictos emocionales acaban debilitando a la empresa, generando una dirección confusa y desordenada y anteponiendo los intereses personales a los de la institución. Por ello el principal reto de la empresa familiar es la profesionalización e institucionalización de sus cuadros directivos, el establecimiento de un plan estratégico y el separar los recursos de la empresa de los de la familia. Los dueños y trabajadores deben vivir de su sueldo no de la caja chica de la empresa, deben respetar las cadenas de mando y tener un espíritu de servicio hacia los demás.

RAZONES POR LAS QUE EL DÓLAR SIGUE A LA ALZA


El día de hoy el dólar en ventanilla (precio público) llegó a $15.74 pesos a la venta, un nivel históricamente alto y por encima del valor alcanzado aquel 15 de septiembre del 2008 cuando en México se presenta el primer síntoma de la crisis económica financiera por contagio, posteriormente denominada la Gran Recesión.

Si bien ya había aclarado las razones de la depreciación del peso/apreciación del dólar, el movimiento de los últimos días está fuertemente relacionado con tres factores muy importantes.

El primero son los enormes retos que enfrenta Grecia para lograr juntar los recursos y pagar su deuda externa. El primero y 12 de mayo tiene vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 1,000 millones de euros, y adicionalmente en julio y agosto debe pagar pasivos por 9 mil millones de Euros al Banco Central Europeo (El Economista, 21 de abril 2015, pág. 5). Ello obliga al gobierno Griego a generar ahorros públicos y disminuir su gasto, lo que desacelera aún más su economía y genera en consecuencia problemas de crecimiento económico que a su vez le impiden generar los recursos para liquidar deudas. Los inversionistas en divisas saben perfectamente que la economía griega está atrapada en un círculo vicioso que impide una salida rápida y aumenta los riesgos de impago, con la consecuente presión política ejercida por una parte de su población para su salida del Euro, de suceder esto último, los bonos griegos que poseen las instituciones financieras se irán a una fracción de su valor, generando un contagio financiero en la Eurozona, en particular Alemania, Francia, Italia y España y afectado también a Japón, EUA, acreedores de la deuda griega.

El segundo factor en orden de importancia son los resultados del Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial del FMI del mes de abril (http://www.imf.org/external/spanish/pubs/ft/gfsr/2015/01/pdf/execsums.pdf), en el que se refieren los riesgos de volatilidad financiera y cambiaria y en el que establece que el dólar se ha fortalecido en los últimos nueve meses a una velocidad no presentada desde 1981. El riesgo se incrementó como resultado del creciente endeudamiento en dólares de las economías emergentes (empresas e instituciones financieras bancarias y no bancarias) que aprovecharon las bajas tasas de interés en Estados Unidos y el debilitamiento del dólar durante los últimos 6 años, pensando que sus monedas se mantendrían apreciadas por mayor tiempo.

El mismo informe estable el creciente riesgo que enfrentan las Aseguradoras en la eurozonas producto de la caída tan fuerte en tasas de interés y a los rendimientos negativos de los bonos soberanos en la zona, bonos en los que tienen sus inversiones por 4.4 billones de Euros en activos financieros con tan alto grado de interconexión en el sistema financiero en general que puede repercutir en un fuerte efecto de contagio.

La fuerte incertidumbre generada por la volatilidad en el precio de las monedas de economías emergentes ha generado un vuelo a la calidad (modifican sus portafolios en bonos) en particular a bonos privados y públicos en Estados Unidos. En el caso de México de febrero al 1 de abril de éste año los inversionistas extranjeros retiraron de su inversión en valores del Gobierno Mexicano un monto cercano a los 8 mil 593 millones de dólares tan solo para Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES) sin contar los retiros en Bondes, Udibonos y otros bonos gubernamentales (El Economista, 21 de abril 2015, pág. 5).

Y por último el tercer factor, también muy conocido por los especuladores, la continuada caída del precio de la mezcla mexicana del petróleo que hoy llegó a 44.84 dólares por barril, y que incrementa los riesgos de un mayor recorte al gasto público y por ende un mayor crecimiento económico para el país.

Los más grave es que las expectativas de depreciación del peso se retroalimentan, y la población también comienza a ejercer presión comprando dólares para evitar que su dinero pierda valor, sin darse cuenta de que con ello empeoran la situación de todos.