PERSPECTIVAS ECONÓMICAS JALISCO 2015

En los últimos cinco años Jalisco ha mostrado un mejor desempeño que la economía nacional con un 3.9% de crecimiento promedio de su producto interno bruto (PIB) contra un 3.2% a nivel nacional e incluso por arriba del promedio del crecimiento económico mundial de 2.9%, y ello se debe a la diversidad de su actividad económica y a su fortaleza en industrias consolidadas como la de autopartes para la industria automotriz, la electrónica, la multimedia, el turismo, el comercio, la agricultura y la ganadería.

A nivel mundial Jalisco ha sido reconocido como un estado con gran potencial económico ocupado el segundo lugar en América Latina, mientras que la zona metropolitana de Guadalajara (ZMG) se considera como la de mayor potencial para atraer inversión por el mayor equilibrio de su actividad económica, el poder económico de la población y la calidad de los servicios ofrecidos.

Toda economía crece por el impulso generado por su mercado interno y su mercado externo, el primero depende del poder adquisitivo de la población relacionado con la inflación y sus niveles salariales, el grado de concentración de la riqueza y el grado de pobreza y, Jalisco, en este sentido se destaca pues está clasificado como un estado con un grado de polarización social bajo, una menor concentración del ingreso (o disparidad social), un menor índice de pobreza laboral, y nos clasificamos entre las 10 entidades federativas con menor pobreza. De hecho en las cuatro medidas estamos por debajo del promedio nacional.

Ello genera un mercado interno más robusto que aunado a su bono demográfico y la cantidad de instituciones educativas a nivel superior representa un gran atractivo para la inversión extranjera.

En cuanto al mercado externo, existen en el escenario internacional factores que me llevan a pensar que en éste 2015, Jalisco seguirá teniendo un mejor desempeño, y el factor que nos dará el impulsó más fuerte es el proceso de recuperación económica que está sucediendo en Estados Unidos (EUA), nuestro principal socio económico internacional en función de nuestras exportaciones, el turismo, la inversión extranjera directa y las remesas.

La depreciación del peso aunque con costos para los importadores y deudores en dólares, en nuestro caso nos da un empuje adicional, pues somos el tercer estado receptor de remesas a nivel nacional, y con la recuperación de la industria de la construcción en EUA, sector en el que los mexicanos representan el 45% de los trabajadores, genera incentivos para enviar remesas a Jalisco. Adicionalmente ello generará una derrama positiva en el sector Turismo, donde tienemos una importante fuente de generación de divisas y una gran diversidad de opciones: turismo cultural, turismo histórico, turismo de playa, turismo de aventura, turismo recreativo, ecológico etc. La derrama económica generada por la actividad turística casi iguala al total de nuestras exportaciones.

Por otro lado nuestras exportaciones están ligadas a las industrias más dinámicas y en expansión, que aún no ven el fin de la curva de aprendizaje y en las que aún falta mucho por innovar y ofrecer. El 57% de nuestras exportaciones son de alta tecnología y por sectores el 54% son de la industria electrónica, 14.3% de material de transporte y 6.1% de alimentos, bebidas, bebidas alcohólicas y tabaco. Ello nos ha posicionado como una región sumamente atractiva en el área de tecnologías de información, animación digital etc.

En materia de generación de divisas, las exportaciones ocupan el primer lugar seguidas muy de cerca por el turismo, las remesas y finalmente la IED.

De acuerdo con el INEGI, durante el 2014 obtuvimos el segundo lugar a nivel nacional en cuanto a contribución al crecimiento económico nacional.

Sin embargo aún nos falta fortalecer al sector manufacturero local y en especial a la micro y pequeña empresa. Necesitamos políticas favorables al emprendurismo, menos costos y trámites y tiempo para aperturar negocios nuevos, una legislación más amigable (menos confusa y extensa), mayor respeto al estado de derecho y menor corrupción, y para ello necesitamos voluntad política y la definición de una clara política de promoción industrial que analice y depure el marco legal.

SITUACIÓN DE LA JUVENTUD EN JALISCO

De acuerdo con la Consulta Mitofsky, las principales preocupaciones de los ciudadanos de Jalisco son en orden de importancia: crisis económica, inseguridad, desempleo, pobreza, corrupción, narcotráfico, impuestos, inflación, drogadicción, salarios, educación y el campo.

Los jóvenes menores de 29 años de edad son los que están menos de acuerdo con la gestión, y los hombres mayores de 50 años de edad los que están más de acuerdo, por escolaridad los universitarios son los más inconformes mientras que las personas cuyo grado máximo de estudios es la primaria son los más conformes
Lo que la consulta no establece son las respuestas al por qué los jóvenes están en desacuerdo, y tal vez habría que comenzar la explicación con las siguientes cifras:

Jalisco tiene 2 millones 74 mil jóvenes de 15 a 29 años de edad, de los cuales 838 mil 721 tienen de 20 a 29 años de edad y están ocupados.

El 34% de los desocupados son jóvenes de 20 a 29 años de edad y el 38% de los mismos tiene la secundaria terminada mientras que el 42% tiene educación media superior y superior (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del cuarto trimestre del 2014)

De estos jóvenes ocupados el 70% gana cuando mucho tres salarios mínimos, esto es 200 pesos diarios, apenas lo suficiente para una canasta básica alimenticia recomendable. Dicha canasta costó en un supermercado 209 pesos diarios durante el 2014, y es un 16% más cara que en el tianguis (Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM)

De los que trabajan el 52% no tiene acceso a instituciones de salud y el 31% no tiene prestaciones en su lugar de trabajo, el 40% no cuenta con un contrato laboral por escrito y el 52% de ellos pertenece a un estrato socioeconómico medio bajo o bajo.

De 200 a 300 mil jóvenes en Jalisco son Ninis, ni estudian ni trabajan, y corren un enorme riesgo de incorporarse a la delincuencia, el crimen organizado y el pandillerismo (Instituto Jalisciense de la juventud).

Por otro lado la mitad de los internos en las cárceles de Jalisco son jóvenes de 14 a 29 años de edad y es en éstas edades entre las que se da el mayor volumen de suicidios, agresiones, accidentes automovilísticos. El 28% de las muertes de jóvenes fueron por agresiones y el 9.2% por suicidios.

Estos jóvenes son bombardeados por la publicidad que los induce al consumismo, la bebida, el placer y la diversión, carecen de espacios educativos suficientes, así como de lugares deportivos y para la sana recreación. Poco saben de música de calidad, pintura y artes y su vida transcurre entre la discriminación y las agresiones.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Valores en Juventud 2012 el 53% de ellos piensa que si estudia obtendrá un buen trabajo, el 52% cree que para tener éxito en la vida necesita una buena educación y el 94% cree que tener una carrera profesional vale la pena, pero solo las familias del 35% de ellos pudieron cubrir todos sus gastos. El 16.4% de los jóvenes ha intentado poner un negocio y la mitad lo logro con un alto nivel de supervivencia pues 83% de dichos negocios sigue operando.

Estos jóvenes son nuestro bono demográfico, la oportunidad del país de salir adelante, tienen la mayor fortaleza física e intelectual, las características psicológicas necesarias para innovar, crear, participar y ser proactivos en el crecimiento económico y son por otro lado, uno de los sectores de la población más desprotegidos, no cuentan con espacios educativos suficientes en preparatoria y universidad, de ocio, de recreación y culturales. Presentan altos grados de discriminación laboral y pueden convertirse en una generación pérdida ante la falta de oportunidades.

A Jalisco aún le falta mucho por hacer para generar accesos educativos, laborales, deportivos y culturales para éste importante segmento de nuestra población y éso es precisamente lo que refleja la encuesta Mitofki.

JALISCO Y LA IMPORTANCIA DE LA GLOSA CIUDADANA

La sociedad esta necesitada de instituciones públicas transparentes, eficaces y responsables que resuelvan no solo los problemas más importantes, sino que también integren las necesidades, opiniones y soluciones que la sociedad civil requiere y reclama.

La desconfianza ha llegado a niveles tales que generan baja participación social y política, poco compromiso, solidaridad y subsidiariedad por parte de los ciudadanos, afectando negativamente los valores y actitudes que favorecen la convivencia armónica y pacifica de la población.

La falta de compromiso social abre espacios a la corrupción, la desorganización, la impunidad y la delincuencia debilitando el tejido social y con él a la sociedad misma.

Por ello aplaudo el esfuerzo realizado por el Gobierno de Jalisco con respecto a la Glosa Ciudadana, que se realizó por segunda vez, y que es un loable esfuerzo de acercamiento de los funcionarios públicos para escuchar y aclarar, a algunos representantes de la opinión pública, sobre los resultados, pendientes y dificultades encontradas en el ejercicio de la administración pública.

Con este tipo de ejercicios se puede ganar o perder la confianza de la población y, con ella, la disposición a la cooperación y el apoyo a los programas públicos. Es un ingrediente fundamental que favorece la correcta aplicación de las políticas públicas, insumo necesario para mejorar la actitud social en cuanto al pago de impuestos, el respeto a las autoridades y a sus instituciones. Su fortalecimiento depende del acercamiento del gobierno con sus ciudadanos. Si la comunicación se da de manera abierta y transparente se promoverá una participación activa en la solución de los principales problemas económicos, sociales, políticos y culturales de un país.

Jalisco es el primero y único estado de la República Mexicana que realiza una "Glosa Ciudadana" y dicho ejercicio esta abierto a los medios de comunicación para su cobertura y transmisión simultánea. El esfuerzo es algo que realmente vale la pena y que pone a Jalisco como ejemplo a Nivel Nacional, ejercicio que debe ser replicado en el resto de las entidades federativas y a nivel municipal.

Lo importante es que las opiniones expresadas por los ciudadanos se tomen en cuenta y se realicen las medidas correctivas, al igual que se apliquen las sugerencias para obtener resultados que realmente se traduzcan en bienestar social, seguridad y crecimiento económico.

En este segundo ejercicio realizado el 9 de febrero participaron representantes de organismos locales, nacionales e internacionales como el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO), Mexicanos Primero, México Evalua, Corporativo de Fundaciones, México ¿Cómo Vamos?, Red por la Rendición de Cuentas, Transversal Think Tank, e incluso representantes del Banco Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. También participan Rectores de las principales Universidades, destacados empresarios e investigadores.



¿POR QUÉ MÉXICO NO CRECE LO SUFICIENTE?

México tiene todas las condiciones para crecer: baja inflación, sistema financiero saludable, bajo déficit fiscal, estabilidad macroeconómica, bajas tasas de interés pero…¡No crece!, ¿Qué hay detrás?

Toda economía tiene dos motores de crecimiento: a) el mercado interno y b) el mercado externo.

El primero se compone del gasto que realizan las familias en bienes de consumo, el gasto que realizan las empresas en bienes de inversión (maquinaria, equipo de trabajo, insumos para la producción, fábricas, oficinas etc.) y el gasto que realiza el gobierno a nivel federal, estatal y municipal. Con respecto al mercado externo éste se constituye principalmente por las exportaciones pero también influye la llegada de inversión extranjera, remesas, el turismo y la deuda externa. Mediante éstos gastos las empresas pueden vender lo que producen generando los ingresos en forma de salarios, intereses, rentas, utilidades e impuestos que permiten a los respectivos agentes económicos (empresas, familias y gobierno), reiniciar el ciclo de consumo y generar un empuje a la economía.

Del 2006 al 2014 en promedio, el 67% del total del PIB fue adquirido por las familias, el 11% por el gobierno y el 22% por las empresas. De dichos bienes el 30% fueron importados, por su parte los extranjeros (exportaciones) adquirieron el 29.7% de la producción nacional.

Si sumamos las importaciones más las exportaciones obtenemos el volumen de comercio exterior, es decir el 60% de la oferta total de bienes y servicios, lo que a su vez representa el grado de apertura externa o globalización de nuestra economía.

Como podemos observar, las familias son los principales consumidores de bienes y servicios producidos en México, de sus gastos depende la mayor aportación al crecimiento económico del país y de acuerdo con la encuesta de Ingreso Gasto de los Hogares del INEGI, el 63% de los ingresos monetarios percibidos por los hogares se deben a salarios y sueldos, y 13% a ingresos por trabajo independiente, así 76 centavos de cada peso que recibe un hogar mexicano proviene de tener un empleo o autoempleo, sin embargo el 35% de las personas ocupadas ganó cuando mucho dos salarios mínimos en promedio durante dicho periodo; si sumamos a las que ganaron hasta 3 salarios mínimos nos daremos cuenta que más de la mitad de los ocupados, el 57%, tiene un muy bajo poder adquisitivo, de hecho no pueden comprar una canasta básica alimentaria con su salario.

Hoy un salario mínimo solo puede adquirir el 35% de la canasta alimenticia recomendable, ¡ojo! solo estamos hablando de alimentos; ello significa que solo el 26% de los ocupados ganan más de tres salarios mínimos y representan un verdadero poder de compra en el mercado.

Si a lo anterior añadimos la concentración del ingreso, el 10% de la población más rica en este país gana 19 veces más que el 10% más pobre cuyo ingreso mensual es de apenas 2 mil 332 pesos. De hecho el 50% de la población del país tiene ingresos mensuales menores a 7 mil 971 pesos, lo que indica un bajo poder adquisitivo y por lo tanto un mercado interno sumamente débil.

Los beneficios del mercado externo que consume el 30% de la producción nacional (vía exportaciones), no llegan a la población por el simple hecho del bajo número de empresas exportadoras y la gran concentración del volumen exportado en unas cuantas. De acuerdo con datos del SIEM 5 294 empresas de un total de 606 639 empresas registradas son exportadoras, es decir el 0.9%.

Por otro lado del total de las unidades económicas registradas por el censo económico 99.5% son microempresas y pequeñas empresas sin posibilidad alguna de exportar. Esta sencillas cifras nos permiten darnos cuenta que el mercado externo no puede ejercer un importante efecto de arrastre sobre la mayoría de las empresas mexicanas y que los beneficios del mismo tampoco llegan a los bolsillos de la mayoría de los mexicanos, ni siquiera de la mayoría de los empresarios.

Todo lo anterior puede explicar el por qué México no crece a pesar de su estabilidad macroeconómica y como el mercado interno es realmente precario y pequeño en función de los salarios y el poder adquisitivo de las familias.

Así, entre la pobreza y la alta concentración del ingreso un país no puede crecer y el crecimiento económico no puede generar bienestar social, de forma que tanto la pobreza como la desigualdad se convierten, a su vez, en un obstáculo para el crecimiento económico, en un interminable círculo vicioso de bajo crecimiento económico con pobreza.

Para crecer necesitamos fortalecer el mercado interno, y ello requiere de mejores salarios y condiciones laborales, un política de apoyo a la industrialización, crédito bancario para las empresas, política fiscal de promoción al bienestar social y la creación de empresas, y una mayor conciencia solidaria por parte de los accionistas y dueños de empresas para castigar sus márgenes de utilidad y dividendos en favor de mejores salarios. Ello creará las condiciones para un mercado interno con mayor poder adquisitivo y por ende un motor dinámico para el crecimiento económico y, a no muy largo plazo, ¡todos estaremos mejor!

CONSUMISMO Y NO SUSTENTABILIDAD

El consumo responsable es la elección de productos y servicios no solo en base a su calidad y precio, sino también por su impacto ambiental y social, y por la conducta de las empresas que los elaboran. El Consumo crítico es aquel que implica consumir menos, eligiendo consumir solo lo necesario y estando atentos a como nos influye la publicidad en la creación de necesidades superfluas. El Consumo sustentable es el uso de bienes y servicios que responden a necesidades básicas y proporcionan una mejor calidad de vida y al mismo tiempo minimizan el uso de recursos naturales, materiales tóxicos y emisiones de desperdicios y contaminantes durante todo el ciclo de vida, de forma que no se ponen en riesgo las necesidades de futuras generaciones.

Estos son conceptos que debemos tener en mente a la hora de comprar bienes y servicios, recordando que el Consumismo es la tendencia inmoderada a adquirir, gastar o consumir bienes no siempre necesarios (Real Academia de la Lengua Española, s.f.)

El consumismo impacta siempre en los recursos naturales y por ello en el equilibrio ecológico y la diversidad. De acuerdo con el Informe Planeta Vivo 2014 (file:///C:/Users/nampudia/Downloads/informe_planeta_vivo_2014_resumen_mexico.pdf) nuestras demandas sobre la naturaleza aumentan y son insostenibles.

Desde 1970 a la fecha las poblaciones de especies de animales vertebrados han disminuido 52% a nivel mundial. Esto es que en menos de dos generaciones los humanos hemos reducido dichas poblaciones a la mitad, lo que significa que nos estamos comiendo nuestro capital natural haciendo cada vez más difícil la sustentabilidad de la fauna, la flora y de nosotros mismos.

De acuerdo con el índice de planeta vivo (IPV) las especies de animales terrestres han disminuido un 39%, las especies de agua dulce un 76%, las especies marinas un 39%.

El hombre absorbe a mayor velocidad los recursos naturales que la tierra produce en el mismo lapso de tiempo, y acumula desechos a una tasa mayor que la que se puede absorber o reciclar, a ello se le denomina Huella Ecológica y es la suma de todos los recursos naturales que la sociedad demanda y que se miden a través de un índice que se compone de: carbono, zonas de pesca, tierras de cultivo, suelo urbanizado, productos forestales, productos de pastoreo etc. y, aun cuando la tecnología y la productividad aumenta la biocapacidad productiva del planeta, per cápitamente hablando nos toca cada vez menos y la sustentabilidad y el equilibrio ecológico es cada vez menor.

México ocupa el 48° lugar mundial en cuanto a su Huella Ecológica per cápita, muy por encima del promedio mundial, el valor promedio es de aproximadamente 1.9 hag (hag es la unidad de medida construida para evaluar la huella ecológica) y nosotros rondamos el 3.8 hag, lo que significa que destruimos más riqueza natural que la que creamos con ella, es decir, tenemos una pérdida de sostenibilidad económica, ecológica, social y política por la sobre explotación de los recursos. Lo curioso es que los países más desarrollados han disminuido su huella ecológica a través de importar recursos de los países pobres y exportar de ésta misma forma las pérdidas de biodiversidad a los países de menor desarrollo, y los mismo ocurre dentro de un país entre las áreas urbanas y rurales. En pocas palabras ello implica importar sus recursos naturales para elaborar productos y servicios disminuyendo la capacidad de los más pobres para lograr su supervivencia.

Una huella ecológica per cápita menor al 1.7 hag implica un mayor desarrollo sostenible, aunque no necesariamente un mayor Desarrollo Humano de acuerdo con los parámetros de la ONU, y de acuerdo con el Stockholm Resilience Center ya hemos traspasado tres de los límites planetarios que permitirían un equilibrio ecológico y nuestra supervivencia.

Los límites traspasados son: el ciclo de nitrógeno, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, aún tenemos margen en la acidificación de los océanos, el uso global del agua dulce, los cambios en el uso de la tierra, la carga atmosférica de aerosoles y la contaminación química.

Lo anterior significa que de ahora en adelante la sustentabilidad del planeta depende enteramente de nosotros, nuestras acciones, nuestras decisiones de producción, consumo y respeto del medio ambiente.

Hemos sobrepasado el equilibrio que las fuerzas de la naturaleza habían logrado durante el período del Holoceno, que generó las condiciones físico-químico-biológicas para nuestro desarrollo. El nuevo período denominado Antropoceno se refiere al momento actual en el que nuestras actividades productivas son el mayor factor de cambio a escala planetaria. Si no tomamos conciencia de ello y seguimos con nuestra industria del desperdicio y el consumismo desmesurado corremos el riesgo de agotar el único planeta habitable en este sistema solar.

Necesitamos profundizar en éstos conocimientos, analizar nuestras pautas de consumo, verificar si las empresas a las que compramos bienes y servicios realizan actividades sustentables, y crear conciencia entre nuestros familiares, amigos y conocidos.

Debemos ser conscientes que hay formas razonables de consumo y que el consumismo no es sustentable ni ecológica, ni económica, ni financiera, ni social, ni políticamente. La sociedad del consumo se auto consume así misma.